
FOTO PORTADA: Don Adelmo Dante Tacca, activo dirigente de Regatas Resistencia, ejerciendo la presidencia durante 7 años en la década del 60.
Hablar de Don Adelmo Dante Tacca es hablar de una generación de hombres que entendieron el progreso como una construcción colectiva. Activo dirigente del Club de Regatas Resistencia, ejerció la presidencia durante siete años, entre 1960 y 1967, una etapa que marcó un antes y un después en la historia de la institución.
Hijo de un respetable hogar santafesino, llegó siendo niño al Chaco, donde realizó sus estudios primarios y secundarios. En 1932 ingresó como auxiliar de escritorio en la tradicional Casa Fecchio, y su capacidad, responsabilidad y espíritu práctico lo llevaron rápidamente al cargo de contador. Con la radicación en Buenos Aires del señor Casella, fue designado gerente apoderado del establecimiento, una muestra clara de la confianza que supo ganarse por su eficiencia y solvencia.
Su actuación trascendió el ámbito comercial. Por su reconocida versación en cuestiones económicas y en los problemas territorianos, integró en distintos períodos el Consejo Directivo de la Cámara de Comercio e Industria del Chaco. En representación de la entidad participó del Segundo Congreso Económico del Norte Argentino, realizado en 1950 en Catamarca, y luego fue delegado por la Federación Económica del Chaco al Tercer Congreso Económico del Norte Argentino, llevado a cabo en Resistencia en octubre de 1951. Sus intervenciones en aquellas asambleas fueron consideradas dictámenes de peso, reflejo de su visión estratégica y compromiso con el desarrollo regional.
Pero fue en el Club de Regatas donde su nombre quedó definitivamente ligado a una etapa de expansión y modernización. Durante su presidencia se inauguró la sede social, concretando el proyecto del arquitecto Tomasini. Aquella obra no solo significó infraestructura: abrió las puertas a bailes, kermeses, cenas, desfiles de modelos y múltiples encuentros que fortalecieron el tejido social de la ciudad. Regatas se transformó en punto de reunión, en escenario de integración y en símbolo de crecimiento comunitario.
En 1963, la Municipalidad donó al club un terreno lindero a la playa, que se extendía hasta el límite de las instalaciones ocupadas por el Club Chaco Vial. Ese predio, que hoy alberga la sala de botes, fue otro paso decisivo en la consolidación institucional. A ello se sumó la incorporación, en el subsuelo de la sede, de los tradicionales bolos alemanes, disciplina casi única en el país y que convocaba a una numerosa masa societaria, ampliando la oferta deportiva y recreativa.
Bajo su conducción, el Club de Regatas Resistencia ingresó en una nueva etapa de desarrollo: modernas instalaciones, crecimiento sostenido del padrón de socios y una agenda social y deportiva en constante expansión.
Don Adelmo Dante Tacca fue, sin duda, uno de esos dirigentes que supieron conjugar capacidad administrativa, sensibilidad social y visión de futuro. Su legado no solo se mide en obras materiales, sino en el impulso que dio a una institución que forma parte esencial de la identidad de Resistencia.





