
Foto portada de Facundo Valdez
Independiente cumplió con lo esperado y selló su pase a los dieciseisavos de final de la Copa Argentina tras vencer 4-2 a Atenas de Río Cuarto en el estadio Tito Tomaghello, en Florencio Varela. Con goles de Facundo Valdéz, Ignacio Pussetto, Luciano Cabral y Felipe Tempone, el Rojo eliminó al conjunto cordobés y pasó a 16avos de final, que sobre el cierre marcó dos tantos.
Mesura. Esa es la palabra que mejor describe la sensación imperante en Independiente tras la contundente victoria ante Atenas de Río Cuarto, que le permitió avanzar a los 16avos de final de la Copa Argentina, instancia en la que se medirá con el ganador del cruce entre Unión y Agropecuario, que se enfrentarán el lunes.
El Rojo, que venía de sumar apenas un punto en los últimos tres partidos del Apertura, hizo los deberes y tuvo un respiro justo antes de los clásicos ante Racing y Boca, que podrían ser determinantes para sus aspiraciones en el torneo. Sobre el final le convirtieron dos goles que también encendieron una señal de alarma: son diez los que recibió en los últimos cuatro juegos, un claro síntoma de su fragilidad defensiva.
La goleada admite dos posibles lecturas, pero sería imprudente incurrir en el terreno de las conclusiones apresuradas. Por un lado, es cierto que en esta competencia sobran antecedentes de equipos que han sufrido complicaciones ante rivales que cuentan con menos recursos. Independiente lo tuvo en cuenta y, en función del ritmo y la intensidad que mostró, demostró que no subestimó al contrincante.
Se relajó recién sobre el final y lo pagó con el descuento por duplicado de Atenas. Por el otro, es necesario contemplar que el adversario, que milita en el Federal A, no representa una medida fehaciente porque no hubo equivalencias. Al margen de eso, el partido le sirvió a Quinteros para observar y evaluar, con la prudencia del caso, a futbolistas que no venían teniendo tanto rodaje.

En ese sentido, quien más aprovechó la ocasión fue Facundo Valdéz. El delantero tucumano de 19 años venía de entrar contra Unión y Talleres. Ante Atenas fue quien llevó a los hinchas a levantarse de sus butacas cada vez que entró en contacto con la pelota. Desequilibrante, abrió la cuenta con una buena definición tras fabricarse el espacio.
Y luego aportó dos asistencias para los gritos de Pussetto, quien jugó de falso nueve, y Cabral. Es cierto que el juvenil dispuso de espacios, pero mostró cambio de ritmo. Su actuación abre un interrogante en cuanto a su posible titularidad ante la Academia, duelo en el que no podrá jugar Abaldo, suspendido.
Quinteros no contó con Ávalos, Millán ni Arias, quienes venían siendo titulares y fueron convocados a las selecciones de Paraguay, Chile y Colombia. Montiel fue preservado, entró y le atajaron un penal. El técnico guardó al capitán, Rey, quien venía de atajar en 146 partidos consecutivos. Y le dio descanso a Lomónaco. Blázquez, Godoy y Valenzuela sumaron minutos. Ya en el segundo tiempo, Tempone, atacante de 20 años, tuvo su estreno y convirtió en su primera intervención. Independiente llega aliviado al choque ante Racing.
Diario Olé







