
La partida de un apasionado del deporte: José Raúl Romero
A los 69 años dejó de existir el periodista deportivo José Raúl Romero. En el Chaco, donde el deporte se vive con intensidad y pertenencia, hay nombres que forman parte de su historia. Uno de ellos es el de José Raúl Romero, periodista, dirigente y protagonista de múltiples etapas del deporte chaqueño, cuya vida fue el reflejo de esfuerzo, vocación y compromiso. Hoy su corazón dejó de latir pero su recuerdo será imborrable para quienes compartimos 50 años de pasión por el deporte y amistad.
Su historia comienza mucho antes de los micrófonos. En su infancia, el deporte ya era parte del hogar. Su padre, jugador de fútbol y básquet en Unión Progresista, integraba equipos destacados de fines de los años ‘60. Ese ambiente marcó el camino.
“Yo era de los que llevaba el bolsito, pero cuando agarraba la pelota ya quería jugar”, recuerda Romero. Vivía a pocas cuadras del club, y entre amigos y potreros fue dando sus primeros pasos, justo en una época clave para el básquet regional, atravesada por una fuerte renovación técnica y competitiva.

Dos momentos como integrante del Círculo de Periodistas Deportivos, en una reunión con el vicegobernador Torresagasti. Silva, Molodezky, Naón, González y José Raúl Romero. A la derecha integrantes del Círculo con el gobenrador Tenev.
El salto a Resistencia y el Mundial 78
Como tantos jóvenes del interior, su destino cambió al terminar el secundario. En 1974 llegó a Resistencia con la intención de estudiar, y poco después ingresó al Banco Nación. Sin embargo, la vida le tenía preparada otra experiencia: el Mundial de 1978.
“Tuve la posibilidad de estar cerca, primero trabajando con entradas y después viviendo algunos partidos. Fue algo único”, cuenta.
Tras ese paso, regresó a la provincia, aunque no todo fue sencillo. Un intento laboral fallido lo llevó incluso a Paraguay, donde jugó al básquet hasta que un conflicto político obligó su regreso. Ese momento marcaría un nuevo comienzo.

El programa 5 fotos una historia, contando su relación con el deporte.
El nacimiento del periodista
De vuelta en Resistencia, apareció el periodismo. En el diario Norte, Romero inició su carrera como “volante deportivo”, cubriendo múltiples disciplinas en jornadas intensas.
“Un fin de semana podía tener fútbol, vóley y básquet. Era exigente, pero hermoso”, recuerda.
Ese ritmo lo formó y lo conectó con referentes del medio, como Ramón González, Julio Silgueiro y Miguel Fernández, entre otros, quienes influyeron en su crecimiento profesional.
Radio, equipos y grandes historias
El salto a la radio llegó casi sin buscarlo. Primero con transmisiones de automovilismo y boxeo, y luego con el recordado programa “Impacto Deportivo”, que reunió a un equipo destacado de periodistas, y comandado por Pablo Alberto Mensi y Luis Darío Molodezky.
Más tarde llegarían otros proyectos como Tropical Deportivo y, en el año 2000, “El Aguante Deportivo”, un ciclo que marcó época. “Éramos 14 personas, cada uno cubriendo su deporte. Hacíamos programas largos y recorríamos el país”, cuenta.
Ese trabajo tuvo su reconocimiento en 2001, cuando el equipo recibió el Premio Gualamba, galardón del periodismo deportivo chaqueño.
Entre tantas coberturas, también quedaron anécdotas inolvidables. Como aquel partido entre Regional y Estudiantes en el que un paracaidista descendía en medio del juego.
“El árbitro cobró penal porque el jugador tocó la pelota con la mano. Le reclamaban por el paracaídas, y él respondió: ‘Mientras no toque el piso, no es objeto extraño’”, relata entre risas.

Integrando el Tribunal de Disciplina de la Liga Chaqueña de Fútbol
Dirigente y protagonista institucional
Romero no solo contó el deporte: también lo vivió desde adentro. Fue dirigente del Círculo de Periodistas Deportivos del Chaco, participando activamente en su consolidación desde 1982.
“Todavía conservamos el libro de actas de esa época, escrito a mano. Y el primer cartel del Círculo lo hice yo”, recuerda con orgullo.
Además, integró el Tribunal de Disciplina de la Liga Chaqueña de Fútbol durante años, una función compleja pero fundamental.
“No es fácil. Hay que aplicar el reglamento, más allá de las presiones o polémicas”, explica.

Primer Congreso de Periodistas Deportivos del Chaco en 1984 en La Rioja, junto a Carlos Menem y José Naón.
El deporte como escuela de vida
A lo largo de su trayectoria, acompañó a equipos emblemáticos como Hindú y Villa San Martín, viviendo campañas, ascensos y momentos clave del básquet chaqueño. Pero más allá de los resultados, destaca el valor humano del deporte.
“El deporte forma, enseña, te da amigos. Es una herramienta fundamental para los chicos”, afirma.
La vida, la familia y una nueva pasión
Con el paso del tiempo, y ya con una vida dedicada al deporte y al periodismo, Romero encontró un nuevo espacio: el baile. “Era una cuenta pendiente. Por la actividad no siempre pude estar con mi familia como quería. Desde 2007 empecé a bailar y no lo dejé más”, cuenta.
Participó en peñas y encuentros folclóricos, incluso en escenarios como Cosquín, sumando una nueva faceta a su historia. Padre de cinco hijos y abuelo, reconoce que la familia es su mayor logro.
“Los nietos son la vida. Hoy disfruto de todo eso que antes, por el trabajo, a veces no podía”, dice.

José Raúl Romero con su esposa, y la última pasión, el baile folklórico
Un legado que sigue vigente
Después de décadas de trabajo, José Raúl Romero sigue siendo una figura respetada y querida. Su recorrido lo confirma: periodista, dirigente, deportista y, sobre todo, un apasionado.
“El deporte me dio todo: amigos, experiencias, vivencias. Hoy puedo caminar tranquilo y encontrarme con esa gente. Eso es lo más valioso”, resume.
Porque, en definitiva, su historia no es solo la de un hombre, sino la de una época del deporte chaqueño contada desde adentro, con compromiso y corazón.
Este texto fue extraído del programa 5 Fotos una Hisotria por Chaco TV, del periodista Luis Darío Molodezky. En este desarrollo de su vida en relación con el deporte, por cierto, que falta su vida laboral, a la que le dedicó40 años en el Insssep, siendo un fiel servidor público. Además, fue dirigente gremial durante casi dos décadas.
LUIS DARIO MOLODEZKY




