
El capitán de Villa San Martín Maximiliano Martín, analizó el pase a cuartos de final tras eliminar al número 1 de la fase regular, Amancay de La Rioja. El liderazgo, la resiliencia ante las lesiones y el valor de la defensa como estandarte del «Tricolor».
Villa San Martín ha dado el golpe de timón en el momento justo. Tras una fase regular marcada por la irregularidad y los contratiempos físicos, el equipo de la calle Saavedra parece haber alineado los planetas en la etapa decisiva de la Liga Argentina. Con la jerarquía de su capitán, Maximiliano Martín, el «Tricolor» ganó la serie ante Amancay (3-1) y ya se encuentra entre los ocho mejores del certamen.
Dominio y Justicia
Haciendo un balance de lo ocurrido frente a los riojanos, Martín fue contundente: «Con el diario del lunes, la serie con Jujuy se nos hizo más complicada que contra el 1 de la zona Norte. A Amancay le dominamos toda la serie, pudimos jugar al ritmo que queríamos y no nos pudieron encontrar la vuelta». Incluso, el capitán recordó que la serie pudo haber sido más corta: «El partido que perdimos allá se nos escapó al final por errores nuestros, pero fuimos justos vencedores».
La metamorfosis en los Playoffs
Uno de los puntos clave de esta levantada es la recuperación de piezas fundamentales como Gago y el gran nivel de Guzmao. Maxi, con la experiencia que le dan los años y ascensos en el lomo, explicó este fenómeno: «A veces el equipo no encuentra su mejor versión en la fase regular y en los playoffs aparece. Hoy estamos sólidos, entendiendo a qué jugamos y fortaleciendo nuestra virtud más importante: la defensa».
Sobre la irregularidad previa, el capitán no buscó excusas: «Fuimos muy intermitentes, afectados por cuestiones extra deportivas como las lesiones. Pero los playoffs nos encuentran en otra situación, sabiendo que los rivales que vienen serán cada vez más duros».

El ritmo vs. El descanso
Villa viene con un trajín importante, habiendo jugado cerca de diez partidos en el último mes. Al ser consultado sobre si el parate previo a cuartos puede ser perjudicial, Martín fue sincero: «Soy partidario de que el parate te saca ritmo. Las veces que entré entre los cuatro primeros no me ha ido bien en los cruces. Pero en este caso particular, ahora el descanso se agradece por la seguidilla tremenda que traemos».
Batallando contra el dolor
En lo personal, el capitán atraviesa un momento de sacrificio, lidiando con una lesión traicionera. «Es media complicada la situación. Tengo una lesión en el aductor que derivó en una pubalgia. Es jodida porque la única forma de recuperarse es frenando a cero», confesó. Sin embargo, su temple de líder lo mantiene en pie: «Hay días mejores y otros muy malos, pero trato de estar los minutos que puedo. Llevo la situación con optimismo y ganas de ser partícipe; son cosas del deporte y se pueden suplir con ganas».
Ahora, Villa San Martín espera por su próximo rival, con la tranquilidad de haber recuperado su ADN competitivo y con un capitán que, aun «tocado», sigue siendo el faro espiritual del equipo en busca del sueño del ascenso.
Fuente Cara y Ceca del Deporte





