
Desde 2021, el Club CUNE consolidó una estructura integral de básquet femenino que combina formación técnica, desarrollo físico y valores institucionales. Con todas las categorías en marcha y nuevos desafíos competitivos en 2026, el proyecto ya muestra resultados y proyección regional.
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Desde hace cinco años, el básquet femenino del Club CUNE dejó de ser una apuesta para convertirse en una realidad estructurada. Lo que comenzó en 2021 como una iniciativa con objetivos claros —formar jugadoras desde las categorías iniciales y sostener un proceso integral hasta Primera— hoy exhibe una base sólida, organizada y con identidad propia.
El eje fundacional del proyecto fue, y sigue siendo, el mismo: priorizar el aprendizaje técnico, la comprensión táctica del juego y el trabajo en equipo, sin descuidar la dimensión formativa. En CUNE, el desarrollo deportivo camina de la mano con el sentido de pertenencia, la responsabilidad y el compromiso con los colores del club.
Estructura y continuidad

Actualmente, el femenino cuenta con las categorías Mini, U11, U13, U15 y U17, una estructura que garantiza continuidad y progresión en cada etapa evolutiva. El esquema evita la fragmentación del aprendizaje y permite que cada jugadora transite un proceso planificado, respetando tiempos individuales y colectivos.
La consolidación de estas divisiones representa uno de los principales logros institucionales. No se trata solo de sumar equipos, sino de sostener una línea metodológica coherente que proyecte a mediano y largo plazo. La premisa es clara: que cada jugadora pueda recorrer todo el trayecto formativo dentro del club y llegar a Primera con fundamentos técnicos consolidados y madurez competitiva.
Pretemporada con foco integral
La preparación 2026 estuvo orientada a fortalecer las bases. El trabajo combinó desarrollo físico general y específico, perfeccionamiento de fundamentos individuales —dribbling, pases, lanzamientos y defensa— e incorporación de conceptos tácticos colectivos.
La planificación respondió a un criterio técnico preciso: el crecimiento sostenido solo es posible cuando preparación física, técnica y táctica evolucionan de manera equilibrada. Con esa lógica, el cuerpo técnico sentó las bases para afrontar una temporada exigente tanto en el plano competitivo como en el formativo.
Más competencia, más crecimiento
De cara al nuevo calendario, el objetivo institucional es ampliar la participación en el Torneo Prefederal y fortalecer la presencia en el Torneo Local. La intención no se limita a la búsqueda de resultados: apunta a ofrecer mayor volumen competitivo, elevar el nivel de exigencia y enriquecer la experiencia deportiva de las jugadoras.
Enfrentar nuevos desafíos regionales permitirá acelerar procesos de maduración y consolidar el posicionamiento del club en el ámbito del básquet femenino.
Un equipo de trabajo alineado

El proyecto es coordinado por Natalia Fernández y Fany Rivera desde la Comisión, con una articulación permanente entre planificación y ejecución. Natalia Fernández se desempeña además como entrenadora, mientras que Fabricio Gazzola cumple el rol de preparador físico.
El trabajo conjunto entre coordinación, cuerpo técnico y comisión garantiza coherencia metodológica y estabilidad organizativa, dos factores determinantes para sostener un proyecto formativo en el tiempo.
Organización y rutina
Las prácticas se desarrollan en una grilla que acompaña cada etapa:
- Mini y U11: martes y jueves de 17:30 a 19, viernes de 17 a 18.
- U13: martes y jueves de 18:30 a 19:30, viernes de 18 a 19.
- U15 y U17: martes y jueves de 19:30 a 21, viernes de 19 a 20.
Una rutina sistemática que refuerza el compromiso y consolida hábitos deportivos desde edades tempranas.
Identidad en construcción permanente
Con una visión sostenida y objetivos claros, el básquet femenino de CUNE continúa afirmando su identidad como espacio de formación integral, competencia y pertenencia. La temporada 2026 no es un punto de llegada, sino un nuevo escalón en un camino que prioriza el crecimiento estructural y la consolidación deportiva.
Cinco años después de su inicio, el proyecto ya no es una promesa: es una estructura en marcha que apuesta a formar jugadoras, pero también personas, bajo una misma camiseta.





