
Nacido en Resistencia el 10 de mayo de 1949, Alberto “Taqui” Sánchez parecía haber llegado al mundo con un lápiz en la mano. Desde muy pequeño, cualquier papel se convertía en escenario de su imaginación. Allí aparecían mujeres de miradas profundas, caricaturas cargadas de humor y trazos que hablaban de su enorme capacidad artística. El dibujo fue siempre su compañero inseparable, una extensión natural de su alma. Falleció el 30 de diciembre de 2021.
Integrante de una familia de artistas y comunicadores, fue hermano del reconocido artista plástico Sánchez Kelly y del destacado locutor y conductor Guillermo Sánchez. En todos ellos corría el arte como una forma de vivir, pero “Taqui” supo construir un estilo propio, inconfundible y profundamente humano.
Cursó sus estudios primarios en la Escuela Nº 41 “Maestro Ricardo Ivancovich” y la secundaria en el Bachillerato “Mac Lean”. En su juventud también se destacó en el deporte, especialmente en el básquetbol. Surgido del Centro Deportivo Don Bosco, integró junto a Rolando Toledo y Gustavo Palacios un trío inolvidable, de esos que todavía sobreviven en las anécdotas de las viejas canchas chaqueñas. Traviesos, talentosos y apasionados, llegaron incluso a ser expulsados del club en una recordada historia juvenil, para luego continuar su camino deportivo en Chaco For Ever, en la etapa en que el club tenía una intensa actividad basquetbolística.
Quienes compartieron escenarios deportivos con él recuerdan su presencia permanente en las canchas, disfrutando del básquet con la misma pasión con la que después abrazaría el dibujo, la caricatura y el periodismo.
Entre 1985 y 1990 vivió en Buenos Aires, trabajando en la empresa Transportes Rodar. Allí aprovechó para perfeccionarse estudiando dibujo artístico, humorístico y caricaturas en la escuela de Carlos Garaycochea y con Luis Ordóñez, dos grandes referentes nacionales. Más tarde, entre 1992 y 2002, residió en Asunción del Paraguay, donde desarrolló una intensa tarea como caricaturista en diarios de enorme prestigio como ABC Color, Noticias, Popular y El Día.
También incursionó en el periodismo gráfico, editando primero una revista dedicada al transporte y luego, junto a Gustavo Palacios, la publicación “El Deportivo”. En 2019 ilustró el libro “Días de Provincia”, de Editorial Contexto, aportando su sensibilidad artística a una obra profundamente ligada a la identidad regional.
Su creatividad también llegó a la radio. Junto a Roly Pérez Beveraggi condujo en FM Isla del Cerrito el programa “La noche de los grandes”, un espacio de música y cultura que durante cinco años recorrió la historia de los grandes cantantes del mundo. Cada sábado, entre canciones y relatos, “Taqui” dejaba ver otra de sus pasiones: la memoria musical y el afecto por los artistas de todos los tiempos.

Roly Pérez Beveraggi recordaba una anécdota que pinta de cuerpo entero la esencia de “Taqui”. Una vez, mientras dibujaba en el living de su casa, un hombre que pasaba por la calle se detuvo a observar uno de sus cuadros y preguntó quién era el autor. “Yo”, respondió casi sorprendido. El visitante lo felicitó emocionado por la calidad de la obra y siguió su camino. Aquel desconocido era nada menos que el gran pintor Ricardo Jara.
Así era “Taqui”: un artista auténtico, humilde, sencillo y profundamente querido.
Su figura también inspiró textos cargados de afecto y admiración:
“Con tu andar desgarbado casi sin hacer sombra, haciendo fintas y fajas como en la cancha de básquet, andás por la vida tirando líneas curvas y contracurvas, delineando las mujeres más seductoras bailando sobre un lápiz, tarareando algún tema del recuerdo… Llevás el arte en la piel y un pincel en la mano como apéndice de tu cuerpo. Sin pedir permiso andás pintando la vida”.
El 30 de diciembre de 2021, la noticia de su fallecimiento sorprendió y golpeó profundamente al ambiente cultural y deportivo de Resistencia. Tenía 72 años. Su partida dejó un vacío enorme, pero también el legado inmenso de un hombre que vivió creando, soñando y compartiendo amistad.
Hoy, cuando estaría cumpliendo 77 años, el recuerdo de Carlos “Taqui” Sánchez vuelve intacto. En cada caricatura, en cada cuadro, en cada anécdota de básquet o en alguna canción de “La noche de los grandes”, permanece vivo ese amigo entrañable que caminó la vida con un lápiz en la mano y el corazón lleno de arte.





