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Cotton Rugby Club, los líricos del rugby chaqueño

 

Hablar de los comienzos del rugby en el Chaco es hablar de pasión, de aventura deportiva y de un grupo de jóvenes que se animó a soñar cuando este deporte apenas comenzaba a dar sus primeros pasos en el Nordeste argentino. Y dentro de esa historia romántica y fundacional, el nombre de Cotton Rugby Club ocupa un lugar especial, casi legendario, en la memoria deportiva de Resistencia.

El rugby llegó al Chaco a fines de 1960, cuando dos equipos tucumanos, Lince Rugby Club e Inti Punku, disputaron un encuentro exhibición en las instalaciones de Chaco For Ever. Aquella jornada despertó una verdadera revolución entre los jóvenes estudiantes y deportistas de la época. El entusiasmo generado por ese partido derivó, pocos meses después, en el nacimiento de Sixty Rugby Club y luego en la incorporación del rugby al Club Regatas Resistencia.

Pero la historia tenía reservado otro capítulo. De una escisión surgida en Regatas, motivada por diferencias en la conducción técnica, el 19 de mayo de nació en 1964 el Cotton Rugby Club, una institución que con el tiempo sería conocida como “Los líricos del rugby del Chaco”, apodo ganado por su estilo elegante, ofensivo y vistoso dentro del campo de juego.

Sus fundadores fueron Jorge Bruses, Antonio Gumma, Eduardo Vitali, Rodolfo Moro, Carlos Pedraza, Carlos Gil de Muro, Norberto Pablo Donett, Miguel Ríos, entre otros entusiastas dirigentes y jugadores que contaron además con el acompañamiento del ingeniero Nicolás Tortarolo, Jacinto Gil de Muro y el padre salesiano H. Iovine, director del Colegio Don Bosco.

Los primeros pasos del club tuvieron como escenario una cancha marcada y habilitada en el predio del Regimiento de La Liguria. Más tarde, el equipo peregrinaría por distintos campos de juego, pasando por el Colegio Don Bosco y el Tiro Federal, detrás del último paredón, donde funcionó su última cancha.

Cotton no solamente se destacó por su juego, sino también por su visión pionera. Fue el primer club del Nordeste en invitar a un equipo de Buenos Aires para disputar encuentros en Resistencia. Así llegó Deportiva Francesa, integrada nada menos que por jugadores seleccionados de la Unión Argentina de Rugby como J. Guidi y Milchestein. Aquella visita marcó un antes y un después para el rugby regional.

Sin embargo, uno de los momentos más recordados ocurrió en 1968, cuando el poderoso Pucará llegó a Resistencia para disputar dos partidos memorables en la cancha del Regimiento. Contra todos los pronósticos, Cotton derrotó al conjunto porteño por 16 a 6 en el primer encuentro, mientras que en la revancha Pucará se impuso apenas por 6 a 5. Aquellos partidos quedaron grabados en la memoria del rugby chaqueño.

La prensa de la época reflejaba con admiración el esfuerzo del club. El diario El Territorio destacaba que Cotton sacrificaba intereses económicos con el único propósito de promover el rugby y fomentar el intercambio deportivo en la región.

Entre los nombres que vistieron la camiseta de Cotton aparecen Sosa, Moro, Rosalin, Fregossini, Bregi, Martínez, Jamier, Carlos Gil de Muro, Crovato, Alonso, Dellamea, Alegre, Peralta, Pepper, Bruses, Vitale, Vidondo, Monfardini, Scordo, Trotti, Domínguez y Zucker, entre tantos otros que dieron vida a aquella institución.

El crecimiento deportivo llevó también a Cotton a convertirse en el primer equipo de la Unión de Rugby del Nordeste en participar del tradicional Seven a Side de la Unión Argentina de Rugby, disputado en la cancha del CASI, en San Isidro. Integraron aquella histórica formación Fito Moro, Burgos, Carlos Alonso, Eddie Vitali, Georgi Bruses, Cacho Sosa y Carlos Gil de Muro.

Además de su aporte deportivo, Cotton Rugby Club fue pieza fundamental en la creación de la Unión de Rugby del Nordeste (URNE), trabajando activamente en la consolidación institucional del rugby regional junto a clubes de Chaco y Corrientes.

Otro aspecto destacado fue su permanente apuesta a las divisiones formativas. Cotton entendió desde sus comienzos que el futuro del rugby estaba en los jóvenes. Por eso impulsó con fuerza la cuarta división, formando jugadores que luego nutrirían al plantel superior.

Cotton consigue el título en 1979 y luego comenzó lentamente a perder fuerza hasta su desaparición. Finalmente, aquella institución nacida de un sueño dejó de existir. Sin embargo, su esencia jamás desapareció.

Porque Cotton Rugby Club quedó para siempre en la memoria colectiva del deporte chaqueño como aquel equipo romántico, elegante y apasionado que supo jugar al rugby con talento y poesía. Los “líricos del rugby del Chaco” dejaron una huella imborrable en la historia deportiva de Resistencia y del Nordeste argentino. Fuente Roli Pérez Beveraggi

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