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A un año de la partida de Aldo «Pollo» Bernal: el sembrador de la cultura y el deporte de Margarita Belén

 

El 15 de julio de 2025, la comunidad de Margarita Belén, el deporte regional y las letras chaqueñas perdían a un motor social incansable: Aldo Darío Bernal, el entrañable «Pollo». Al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento, su legado se agiganta en el recuerdo de un pueblo que aprendió a leerse, a encontrarse y a celebrar su identidad gracias a su empuje.

Nacido el 4 de agosto de 1952 a la vera de su querido Riacho Iné, una mudanza familiar lo llevó desde muy chico a Margarita Belén. Allí cursó la primaria en la Escuela N° 12 «Francisco Agostini», el mismo espacio que años más tarde sería testigo de sus múltiples proyectos comunitarios.

La mística de San Martín y el básquetbol de resistencia

Para el ámbito deportivo, el «Pollo» Bernal (quien lucía con orgullo la camiseta número 15) fue un destacado jugador de básquetbol del Club San Martín de Margarita Belén. En aquellas épocas de oro, el equipo competía con notable suceso en los torneos de Primera A y B de la Asociación de Resistencia, haciendo de su cancha una localía sumamente fuerte y temida por los rivales.

Bernal compartió el rectángulo de juego con grandes figuras del básquet local de la época, como Juan Carlos Toledo (camiseta 13), Miguel Falcón (9), Antonio Irala (6), Pepe Bruno (14), Almirón (8), Carlos Estrella (10) y Maldonado (11), bajo la mirada y el registro de colaboradores como Alejandro Rodríguez y Pedro Dowmat. Pero el «Pollo» no solo se destacó bajo el aro; su verdadera vocación fue la de construir comunidad fuera de la cancha.

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Un hacedor cultural y comunitario sin descanso

La curiosidad y el amor de Aldo por su tierra lo llevaron a explorar y dinamizar los más diversos rubros sociales:

  • Compromiso Social desde la Juventud: Fue vicepresidente del recordado Club 4A —bajo la presidencia de una docente local—, un espacio que dependía del INTA de Colonia Benítez diseñado para asesorar e instruir a los vecinos sobre cultivos y siembra.

  • Solidaridad Concreta: Forjó y lideró la comisión encargada de reunir los fondos necesarios para la construcción del edificio propio donde hoy funciona la Escuela de Educación Especial (E.E.E.) N.º 15.

  • La Radio y la Comunicación: Apasionado de las ondas radiales, fue radioaficionado con la licencia LU3 GCX y un activo colaborador en el Chaco Radio Club de Resistencia. En los inicios de las frecuencias moduladas de la zona, prestó su voz a programas emblemáticos como «Nuestras Cosas», «Ser Protagonista» y «La Campana», este último conducido junto a Walter Gerzel.

  • La Revista «Algodón»: Durante 11 años, Aldo creó, diseñó y dirigió la Revista Algodón, cultura pueblera. Con una tirada mensual, esta publicación fue un faro que transmitía los acontecimientos sociales y culturales del Departamento y la región, logrando algo fundamental: alentar a los propios vecinos a escribir, sirviendo de inspiración para que muchos se animaran luego a publicar sus propios libros.

  • Escritor e Historiador Local: Volcó su amor por la historia y la geografía de su infancia en valiosas publicaciones y libros como «Astillas de mi Pueblo» y «Rumores del Iné Vol. I».

  • El Padre del Festival del Chipá Cuerito: Como presidente de la Asociación Civil de Amigos de Margarita Belén, Aldo fue el mentor e impulsor del Festival del Chipá Cuerito y la Torta Parrilla. Este evento cultural —que justamente por estos días celebra su 15.ª edición— nació de su mente y hoy se consagra como la fiesta popular más grande, populosa e identitaria de Margarita Belén.

El recuerdo de su gente

Además de su intensa labor comunitaria, Aldo Bernal se desempeñó profesionalmente como empleado judicial en General San Martín, manteniendo siempre un pie firme en la cultura de su pueblo.

Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre multifacético: deportista de garra, comunicador nato, guardián de los recuerdos de su zona y, por sobre todas las cosas, un vecino generoso. A un año de su partida, el eco de los «Rumores del Iné» y el aroma a torta parrilla en el pueblo siguen llevando su nombre.

Margarita Belén no olvida a su «Pollo». Su legado sigue de pie.

 

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