
«Pensamos que iban a clausurar el lugar, no pensé que iban a desmantelar todo»
Los empleados de distintas sucursales cuestionaron que se hayan retirado por completo las máquinas de los gimnasios y pidieron ser recibidos por la jueza Zunilda Niremperger.
Un grupo de trabajadores de la cadena de gimnasios Exen se concentró esta fría mañana de lunes frente al Juzgado Federal N°1 de Resistencia, sobre la Plaza 25 de Mayo, para reclamar explicaciones y la reapertura de los locales cerrados desde el viernes pasado. La protesta se dio horas antes de que tres de los detenidos por la causa de presunto lavado de dinero enfrentaran, a las 10, la audiencia de imputación formal por videoconferencia.
«Nosotros en primer lugar vinimos a reclamar nuestra fuente de trabajo», explicó a N9 Adrián, empleado de la sede de Paseo Libertad —conocida como Exen Club, con cancha de pádel incluida—, quien contó que se enteró de lo ocurrido recién el viernes y «por los medios», ya que ese día no le tocaba ir a trabajar. Para el trabajador, la forma en que se desarrolló el operativo «dio la imagen» de que la Justicia buscaba que los gimnasios «desaparecieran». «Nuestras cuentas no nos esperan«, planteó, y calculó en unas 70 personas a los afectados entre las distintas sucursales.
Empleados de Exen protestaron ante el Juzgado y piden reapertura de gimnasios
Otros trabajadores consultados elevaron esa cifra a entre 80 y 100 empleados. «Me levanté con la noticia de que no tenía trabajo. Fue shockeante», relató Lucas, quien se desempeñaba en la sucursal de Santiago del Estero tras haber pasado antes por las de Illia y Las Heras. El joven, que llevaba casi un año en la empresa, denunció además que sus compañeros habrían sufrido maltrato por parte de Gendarmería durante el operativo.
El desmantelamiento total de los gimnasios, y no solo su clausura, fue otro de los reclamos que se repitió entre los manifestantes. «Pensamos que iban a clausurar el lugar. No pensé que iban a desmantelar todo», resumió Soraya, también de la sucursal de Santiago del Estero, quien contó que recién dimensionó la magnitud de la medida cuando vio que fichaban cada máquina con un número antes de retirarla. Ese relato coincide con el operativo que la Gendarmería Nacional completó en los últimos días en las sucursales de Corrientes y Barranqueras, donde el retiro total de estructuras dejó en los hechos sin margen una eventual reapertura de esos locales.

Brian, de la sucursal de Illia y que ofició como una suerte de vocero del grupo, planteó que la situación de los trabajadores «no se tuvo en cuenta» durante el procedimiento y cuestionó el trato recibido: aseguró que a varios compañeros se les retuvieron las pertenencias «sin darle la posibilidad de realizar una llamada, aunque sea a sus familiares, para avisar que estaba bien». Según su cálculo, son 70 las familias que quedaron sin ingresos, a las que se suman unas 40 personas más que prestaban servicios de forma indirecta, como profesores particulares que alquilaban el espacio. «Esperemos que esto llegue a la jueza y nos pueda recibir, así sean 10 minutos», pidió.
Pese al reclamo por sus puestos, los trabajadores remarcaron que la situación judicial de los dueños de la firma les resulta ajena. «Lo de los dueños es aparte, nosotros no nos podemos ocupar de eso», diferenció Soraya, en línea con lo expresado por sus compañeros, quienes insistieron en que se acercaron «de manera particular» y sin contacto con los imputados.

La causa, caratulada como lavado de activos (artículo 303 del Código Penal) aunque se la conoce como el expediente de lavado de dinero de la cadena Exen, investiga sucursales en Resistencia, Barranqueras, Pampa del Infierno y la ciudad de Corrientes. De los cinco imputados con orden de detención, tres —Federico Alejandro Clinis Canal, Mauro Emmanuel Lugo Heim y Yamil Gabriel Gane— permanecen detenidos y debían presentarse este lunes a la audiencia de imputación formal ante el fiscal Patricio Sabadini, con la defensa a cargo del abogado Ricardo Osuna. Los dos prófugos de la causa, Sergio Nicolás Clinis Canal —señalado como CEO de la firma— y su madre, María Graciela Canal, continúan con pedido de captura y notificación roja de Interpol en trámite.
Fuente: Noticiero 9




