
¿Y si el punto de encuentro ya existe y solo falta potenciarlo?
Por el profesor Raúl Ricardo Valdez
El conflicto por el predio de Av. Castelli entre la UNNE y el CUNE nos preocupa a todos. Para encontrar una salida justa, es clave poner sobre la mesa datos precisos que nos ayuden a construir un puente en lugar de una división:
Por un lado, el CUNE representa la identidad deportiva de Resistencia. Toda la infraestructura actual —microestadios, piletas, canchas— se levantó y se mantiene gracias al aporte y la autogestión económica de los socios y del estado provincial, protegiendo además el empleo de 75 familias.
Además, es fundamental recordar que el CUNE ya facilita de manera activa sus instalaciones y horarios específicos para que los estudiantes universitarios de la UNNE realicen sus actividades académicas, deportivas y recreativas en el club, esto puede que sea necesario mejorar y reprogramar, pero muestra un acuerdo que siempre estuvo vigente.
Por el otro lado, la UNNE busca con sus argumentos profundizar y expandir este derecho, buscando que la universidad pública garantice un acceso cada vez más masivo, integrado y gratuito al deporte para toda su comunidad académica.
Si el club ya abre sus puertas a la universidad, el camino no puede ser la rescisión unilateral ni el desalojo de una institución histórica. El verdadero camino es sentarse a acordar cómo mejorar y ampliar ese esquema actual, además de otros caminos existentes que las partes pueden proponer.
Estaría muy bueno pasar del conflicto a la cooperación interinstitucional: una mesa de diálogo donde las autoridades de la UNNE y la comisión directiva del CUNE diseñen un convenio de cogestión o un plan de uso compartido. Un acuerdo donde la universidad logre democratizar aún más el acceso para sus alumnos, pero respetando la vida social, los puestos de trabajo y la inversión histórica que los socios hicieron en el club.

El deporte y la educación pública juegan en el mismo equipo. Pero por favor, no confundamos a la opinión pública diciendo que el club es privado como dando a entender que su fin es lucrativo. Nada de ello es así. El Club es una asociación civil privada si fines de lucro y con objetivos totalmente diferentes a una organización privada que si persigue especialmente el lucro. Sentarse y acordar la concreción de un nuevo convenio donde ganen todos es el espíritu de todos los chaqueños. ¡Que prevalezca el diálogo! y que todos seamos conscientes que el club CUNE ES UN BIEN SOCIAL DE LOS CHAQUEÑOS.
«El CUNE es un bien social que la comunidad de Resistencia construyó con esfuerzo, en un predio cedido legítimamente en su origen por las propias autoridades de la UNNE. Aquí nadie entró «por la ventana». Se reconoce plenamente la titularidad legal de la universidad y tampoco nadie busca apropiarse de lo que no nos pertenece. Sin embargo, detrás de los papeles hay una realidad humana irremplazable: socios, deportistas y trabajadores que sostienen este espacio.
Hacemos un llamado público a ambas partes para sentarse a dialogar y consensuar un acuerdo justo. Es hora de demostrar madurez institucional para que el predio siga sirviendo a la comunidad universitaria sin desmantelar un club histórico.
Los títulos de propiedad se firman en un escritorio, pero la identidad de un pueblo se defiende en la comunidad. Salvemos al CUNE».





