
Foto portada del primer equipo, que con camiseta roja, jugó un partido amistoso en la localidad correntina de Itatí, para dar nacimiento cuatro años después, a Don Orione.
El 29 de agosto de 1942, un grupo de jóvenes de Barranqueras viajó a Itatí para representar a la parroquia de la Inmaculada Concepción. Vestidos de rojo y bajo el nombre de Don Orione, jugaron el partido que, con el paso de los años, sería considerado el punto de partida de una de las instituciones más prestigiosas del deporte chaqueño.
Hay fechas que aparecen en los calendarios y otras que quedan guardadas para siempre en la memoria de los pueblos. El 29 de agosto de 1942 es una de ellas para Barranqueras.
Aquel día, un grupo de jóvenes de la Acción Católica de la parroquia Inmaculada Concepción emprendió viaje hacia Itatí, Corrientes, convocado para representar a su comunidad en un partido de fútbol.
Todavía no existía formalmente un club. No había comisión directiva, estatuto, sede ni un estadio propio. Apenas había entusiasmo, amistad, vocación deportiva y el deseo de representar dignamente a la parroquia.
Pero había algo más: un nombre que quedaría para siempre ligado a la historia deportiva de Barranqueras.
Don Orione.
La iniciativa había sido impulsada por el padre Juan Ibertoski, quien convocó a aquellos jóvenes para conformar el equipo que viajaría a Itatí. Entre ellos se encontraban Pepe Lestini, Eleuterio González y Julio Arbués, algunos de los cuales ya tenían experiencia en los campeonatos interbarriales defendiendo los colores de un equipo denominado Lagunita Fútbol Club.
Para aquella primera presentación hubo que pensar también en la camiseta. La propuesta de Julio Arbués, simpatizante de Independiente, fue sencilla: camiseta roja con la inscripción “Orione” bordada en el pecho.
Y así, vestidos de rojo, aquellos jóvenes de Barranqueras llegaron a Itatí.

Acto en Villa Forestación en 1974
EL PRIMER PASO
Probablemente ninguno de aquellos muchachos podía imaginar que ese partido disputado en Itatí iba a convertirse, con el paso de las décadas, en el primer capítulo de una historia enorme.
El equipo había nacido con un objetivo puntual: representar a la parroquia. Pero aquella experiencia despertó un entusiasmo que rápidamente comenzó a crecer en la comunidad.
El fútbol fue el punto de encuentro.
Los partidos, las reuniones, las amistades y el acompañamiento de numerosas familias de Barranqueras fueron construyendo una idea que pronto dejó de ser solamente la de formar un equipo.
Había llegado el momento de pensar en una institución.
Y ese sueño se concretó cuatro años después.
2 DE JUNIO DE 1946: NACE EL CLUB
El 2 de junio de 1946 quedó constituido formalmente el Club Deportivo Don Orione.
El primer presidente fue el doctor Pedro Biolchi, acompañado por dirigentes y vecinos que entendieron que aquel equipo nacido en 1942 podía transformarse en una institución social y deportiva al servicio de la comunidad.
Ese mismo año el nuevo club se incorporó a la Liga Chaqueña de Fútbol.
Y fue entonces cuando apareció una cuestión que también quedaría marcada en la identidad del club: los colores.
La camiseta original había sido roja, pero en la Liga Chaqueña ya participaba Estudiantes con esa tonalidad. Por iniciativa del padre Mario Cabri, se decidió entonces adoptar los colores blanco, amarillo y azul, inspirados en los colores del Vaticano.
Aquella camiseta terminaría convirtiéndose en una de las más reconocibles del fútbol chaqueño.
EL PRIMER GRAN ASCENSO
El crecimiento fue rápido.
En 1947, Don Orione consiguió el ascenso a Primera División de manera invicta, luego de imponerse 4 a 1 sobre Ministro Lebretton.
El equipo comenzaba así a instalarse definitivamente en el fútbol chaqueño.
Su primera cancha, todavía no oficial, estuvo ubicada sobre avenida San Martín al 1100, en el lugar que posteriormente sería conocido como la cancha de las monjitas.
Pero el gran salto edilicio llegó algunos años después.
En 1950, durante la presidencia de Germán Azula, se construyó el primer estadio oficial en Villa Forestación, escenario que con el tiempo sería conocido como el “Cementerio de los Elefantes”.
La obra estuvo vinculada a una operación que quedó grabada en la historia del club: el pase de José “Pepe” Lestini a River Plate.
EL PRIMER CAMPEONATO
La consagración máxima en el ámbito local llegó en 1959.
Don Orione conquistó su primer campeonato de la Liga Chaqueña y terminó con una hegemonía que parecía interminable: Sarmiento había conseguido siete títulos consecutivos.
Aquel campeonato confirmó que el equipo de Barranqueras ya estaba definitivamente entre los grandes.
Pero lo mejor todavía estaba por llegar.

LA FUSIÓN QUE CAMBIÓ LA HISTORIA
En 1970, la institución atravesó otro momento trascendental.
El Club Deportivo Don Orione, identificado fundamentalmente con el fútbol, se fusionó con el Barranqueras Athletic Club, una entidad vinculada principalmente al básquetbol y que atravesaba dificultades económicas que ponían en riesgo su continuidad.
La decisión fue sometida a votación.
Entre quienes impulsaban la fusión se encontraba el doctor Arístides Omar Ginesta, representando al Athletic, mientras que entre quienes se oponían aparecía una figura histórica de Don Orione, Pepe Lestini.
La votación terminó con un resultado de cinco votos contra tres a favor de la fusión.
Nacía así el nombre definitivo que acompañaría a la institución durante las décadas siguientes: Don Orione Atletic Club.

DE BARRANQUERAS AL MONUMENTAL
Ese mismo 1970 llegó el segundo campeonato de la Liga Chaqueña.
La conquista le permitió disputar el Torneo Regional, donde Don Orione escribió otra página inolvidable.
En la final enfrentó al poderoso Unión de Santa Fe y lo derrotó por 3 a 0, en la cancha de Sarmiento.
El título regional abrió las puertas del fútbol grande.
Don Orione se clasificó para el Campeonato Nacional de 1971.
Y entonces ocurrió aquello que parecía imposible para un club nacido de un grupo de jóvenes de Acción Católica que cuatro décadas antes apenas soñaba con jugar un partido en Itatí.
El equipo de Barranqueras llegó al Monumental de Núñez para enfrentar a River Plate.
Aquel partido representó mucho más que un encuentro de fútbol. Fue la demostración de que una institución nacida desde la comunidad podía llegar a codearse con la elite del fútbol argentino.
La hazaña se produjo durante la presidencia de Víctor “Vití” Arbués, otro de los hombres profundamente vinculados a la historia de la entidad.
UNA HISTORIA LLENA DE CAMPEONATOS
Después de aquella inolvidable experiencia nacional, Don Orione continuó construyendo una trayectoria de éxitos.
Volvió a conquistar títulos de la Liga Chaqueña en 1973, 1980, 1982, 1987, 1995, 2001, y en 2006 obtuvo el Apertura, el Clausura y el Oficial.
Los tres últimos campeonatos tuvieron como entrenador a Raúl Eric Acosta.
La sucesión de títulos convirtió a Don Orione en uno de los clubes más ganadores de la historia del fútbol chaqueño.
En 1984, durante la presidencia del doctor Arístides Omar Ginesta, llegó otro cambio trascendente: se construyó el nuevo estadio en Belgrano 1180, donde la institución continúa desarrollando buena parte de su actividad deportiva.
MUCHO MÁS QUE FÚTBOL
Pero reducir la historia de Don Orione al fútbol sería quedarse solamente con una parte de su identidad.
El básquetbol también tuvo un papel fundamental. Aquella actividad que había sido una de las razones de la incorporación del Barranqueras Athletic Club encontró en la nueva institución un espacio para crecer y entregar grandes satisfacciones.
Con el correr de los años se sumaron distintas disciplinas, actividades sociales y deportivas que hicieron del club un verdadero punto de referencia para la comunidad portuaria.
Por eso, cuando se habla de Don Orione, no solamente se habla de campeonatos, jugadores, entrenadores o partidos memorables.
Se habla de generaciones.
De padres que llevaron a sus hijos a la cancha.
De dirigentes que dejaron horas de su vida.
De deportistas que vistieron orgullosos una camiseta.
De familias que hicieron del club una parte de su propia historia.
29 DE AGOSTO: EL DÍA EN QUE TODO COMENZÓ
Hoy, cuando se recuerda la historia de Don Orione, el 2 de junio de 1946 aparece como la fecha de su fundación oficial.
Pero existe otra fecha que merece ser rescatada con la misma fuerza.
El 29 de agosto de 1942.
Aquel día, en un viaje a Itatí, un grupo de jóvenes de Barranqueras salió a jugar al fútbol representando a su parroquia.
Llevaban una camiseta roja.
En el pecho, una palabra:
Orione.
No tenían todavía un club.
No tenían estadio.
No tenían títulos.
No imaginaban el Monumental, ni los campeonatos regionales, ni las vueltas olímpicas, ni las generaciones que pasarían por sus instalaciones.
Tenían simplemente una pelota, una camiseta y el entusiasmo de unos jóvenes que querían representar a su comunidad.
Sin saberlo, estaban dando el primer paso.
El primer partido de una historia que cuatro años después se transformaría oficialmente en club y que, con el correr de las décadas, convertiría al Don Orione Atletic Club en una de las grandes instituciones deportivas de Barranqueras, del Chaco y de la región.
Porque toda gran historia tiene un comienzo.
Y la de Don Orione comenzó aquella tarde del 29 de agosto de 1942, en Itatí.
PRODUCCIÓN: LUIS DARÍO MOLODEZKY




