
El prodigio de 12 años Faustino Oro continúa destacándose en la Olimpiada de Ajedrez celebrada en Samarcanda, Uzbekistán. En la séptima jornada, aportó la única victoria argentina en el triunfo por 2,5-1,5 ante Filipinas y se mantiene invicto en este torneo.
El segundo Gran Maestro más joven de la historia, que tiene un ELO de 2537, jugó este miércoles con piezas blancas y derrotó a Paulo Bersamina (2398). De esta manera, extendió su racha sin derrotas, con tres victorias y cuatro tablas, siempre como primer tablero, posición que suele ocupar el jugador más fuerte del equipo, pero que el cuerpo técnico decidió darle pensando no sólo en este torneo, sino también en el lugar que está llamado a ocupar en los próximos años.
Crónica y análisis técnico del MI Benjamín Mela
46ª OLIMPIADA DE AJEDREZ – SAMARCANDA 2026
ARGENTINA OPEN | RONDA 7
ARGENTINA 2½–1½ FILIPINAS 
EL MATCH QUEDÓ EN MANOS DE UN CHICO DE 12 AÑOS.
SU NOMBRE ES FAUSTINO ORO. Y NO FALLÓ.
Una victoria posicional con aroma a Karpov y Ulf Andersson: ganar espacio, quitar casillas y asfixiar lentamente al rival.
EL TABLERO DESDE ADENTRO
Hay matches en los que, poco a poco, todos los caminos terminan conduciendo hacia un mismo tablero. Eso ocurrió entre Argentina y Filipinas.
Tomando los cuatro jugadores que se sentaron frente al tablero, Argentina presentó un promedio Elo de 2546 frente a 2401 de Filipinas: 145 puntos de diferencia. Pero el ajedrez no se juega con promedios.
Filipinas consiguió neutralizar esa diferencia de ranking en tres tableros. Las posiciones se fueron simplificando y las posibilidades de desequilibrio comenzaron a desaparecer. Pero había un dato fundamental: los argentinos sabían que Faustino estaba un poco mejor en el primer tablero y tenía una posición en la que podía seguir presionando.
Las otras tres partidas terminaron en tablas. El marcador quedó 1½–1½ y todas las miradas se dirigieron hacia el tablero 1. Allí seguía jugando Faustino Oro.
Tenía 12 años. Y Argentina sabía que todavía podía ganar el match.
LA MIRADA DEL CAPITÁN TOMY SOSA
Hablé con el GM Tomy Sosa y me explicó que los filipinos buscaron secar las posiciones y que las ofertas de tablas fueron apareciendo en prácticamente todos los tableros, con excepción del primero.
Argentina sabía que Faustino estaba un poco mejor y podía continuar presionando. No había existido un plan previo para dejar la definición en sus manos: el propio desarrollo del match fue llevando naturalmente hacia ese escenario.
Esta vez alteraremos el orden habitual de la crónica y comenzaremos desde el cuarto tablero.
El desenlace merece quedar para el final.

TABLERO 4 | TABLAS SIN HISTORIA
½–½
Federico condujo las negras con casi 200 puntos de Elo de ventaja. Se planteó una Defensa India de Rey con fianchetto y consiguió la pareja de alfiles, pero la posición adquirió rápidamente un carácter muy cerrado.
Prácticamente no hubo momentos críticos. Con poco espacio para generar desequilibrios y progresivas simplificaciones, en la jugada 30 se firmaron las tablas.
El 96% de precisión de ambos refleja bien el carácter de la partida: juego correcto, estructura trabada y muy pocas posibilidades de alterar el equilibrio.
TABLERO 3 | LA TEORÍA NEUTRALIZÓ A PERALTA
GM Fernando Peralta (2553) –
MI Jan Emmanuel Garcia (2444)
½–½
Fernando tenía 109 puntos de Elo más y conducía las blancas. Se planteó una Defensa Grünfeld y ambos siguieron extensos lineamientos teóricos, aproximadamente hasta la jugada 20 según mi base de datos.
Se llegó a un medio juego típico de esta defensa, con la mayoría central blanca frente a la mayoría negra en el flanco de dama. Fernando no consiguió extraer una ventaja apreciable ante la buena preparación del filipino y comenzó además a consumir tiempo.
Sin grandes momentos críticos y con una posición equilibrada, en la jugada 30 se produjo una repetición.
TABLERO 2 | SANDRO INTENTÓ, PERO NO ALCANZÓ
½–½
Sandro tenía 137 puntos de Elo más y condujo las negras. Se planteó una Ruy López, Defensa Morphy, en la que el argentino igualó sin inconvenientes.
Quizon orientó el juego hacia las simplificaciones y se llegó a una posición prácticamente simétrica, con tres peones contra tres en cada flanco. Sandro conservó la pareja de alfiles e intentó presionar, pero había muy poco margen para generar problemas.
Filipinas había conseguido secar también este tablero.
Tres partidas, tres tablas. El marcador estaba 1½–1½.
Y quedaba Faustino.
TABLERO 1 | EL ARTE DE ESTRANGULAR UNA POSICIÓN
GM Faustino Oro (2537) –
MI Paulo Bersamina (2398)
1–0
Todo había quedado en sus manos.
Del otro lado estaba el MI Paulo Bersamina. Del lado argentino, conduciendo las blancas en el primer tablero de una Olimpiada, un chico de apenas 12 años.
Se planteó una Apertura Italiana, dentro del complejo universo de los Dos Caballos. Durante buena parte del medio juego hubo equilibrio. No apareció una combinación espectacular ni una ventaja decisiva salida de la apertura.
Faustino comenzó a jugar con la posición. Golpeó en el centro, capturó un peón y obligó a su rival a cederle la iniciativa para recuperarlo. El material volvió a equilibrarse, pero la posición ya había comenzado a cambiar.
Faustino estaba un poco mejor. No era una ventaja decisiva, pero tenía más espacio, iniciativa y, sobre todo, una posición en la que podía seguir haciendo preguntas.
Con ambos jugadores entrando en los últimos diez minutos, empezó a ganar terreno hasta llegar a la jugada que, para mí, resume conceptualmente toda la partida:
35.d5!
No era simplemente avanzar un peón. Si las negras capturaban, la recaptura habilitaba la casilla e4 y permitía además la penetración de la torre por a7.
Pero había algo más profundo.
Bersamina había avanzado prácticamente toda su estructura: h6, g5, f6, d6 y c5. Había ganado terreno, pero detrás de cada avance habían quedado casillas débiles.
Y Faustino comenzó a ocuparlas.
La torre penetró por la séptima, el caballo encontró nuevas rutas y las piezas negras comenzaron a perder casillas y posibilidades de movimiento.
El material seguía prácticamente equilibrado. El territorio, no.
Y allí la partida comenzó a tener aroma a aquellas grandes partidas de Anatoly Karpov y Ulf Andersson: partidas en las que uno mira el material y parece que nada ha cambiado, pero el tablero se ha hecho cada vez más pequeño para uno de los dos.
Maniobrar, mejorar las piezas, restringir al rival, frenar el contrajuego y quitar una casilla detrás de otra.
Hasta que falta aire.
Faustino cambió las damas en el momento adecuado y terminó asfixiando completamente la posición.
No necesitó una combinación espectacular: ganó espacio, ganó terreno, ganó casillas y finalmente ganó la partida.
Una victoria posicional extraordinaria.
BALANCE DEL MATCH
Argentina ganó 2½–1½ un encuentro considerablemente más difícil de lo que sugería la diferencia de Elo.
Filipinas consiguió llevar tres partidas hacia terrenos muy equilibrados. Pero mientras esos tableros se encaminaban hacia las tablas, Argentina sabía que Faustino estaba un poco mejor.
No estaba ganado. No había una ventaja decisiva. Pero podía presionar.
Y toda la definición terminó quedando sobre el primer tablero.
Vale la pena detenerse en lo que eso significa. Faustino Oro aprendió a jugar al ajedrez hace apenas seis años, la mitad de su vida! Hoy tiene 12 y está sentado en el primer tablero de Argentina en una Olimpiada, compartiendo equipo con Grandes Maestros de enorme experiencia.
Cuando las otras tres partidas habían terminado, todos esperaban por él.
Y respondió con una partida impropia de su edad: fue mejorando lentamente una posición equilibrada, restringiendo al rival y quitándole casillas hasta dejarlo prácticamente sin juego.
12 años.
Y el oficio de los grandes.
Punto para Faustino Oro. Dos puntos de match para Argentina.
MI Benjamín Mela
Desde Samarcanda, Uzbekistán 
Presidente de la Comisión de Entrenadores y Alto Rendimiento de FADA





