
Ramiro Gandola escribió ayer otra página gloriosa a su tremendo palmarés al ganar la sexta fecha del campeonato brasileño de Moto GP disputada en santa Cruz do sul. Partiendo desde la segunda fila, el tricampeón de la categoría reina de sud américa mostró desde el vamos que iba por más al saltar ya antes de la primera curva al segundo lugar. Y desde allí, estudió al líder, el chileno Shek vuelta tras vuelta.
Mientras, iba marcando la mejor vuelta giro tras giro e incluso debió luchar en uno de ellos para que la moto no se le fuera, en la misma curva que vueltas después el líder tendría problemas. Pero Ramiro domó a la BMW y se mantuvo expectante en el segundo lugar, ubicación que varias veces intentó mejorar en la recta principal del trazado brasileño de más de 3.500 metros, pero la moto del chileno tenía un poco más y entonces llegaba mejor a la primera curva; todo ello, en el marco de una pista y unas condiciones sumamente difíciles habida cuenta la lluvia que azoto al lugar durante toda la carrera.
Una carrera que llegaría su punto culminante a poco más de la mitad de su recorrido –pactado a 18 vueltas- cuando Gandola, luego de “estudiarlo” durante toda la prueba, lo “durmió” al líder del actual campeonato en una zona de curvas y contra curvas ganándole la cuerda y la posición.
Una posición que el chileno quiso recuperar inmediatamente pero Ramiro no se lo permitió y, por el contrario, a partir de allí comenzó a estirar ventajas por más que el trasandino jamás se dio por vencido. Una muestra más de la grandeza de Gandola la dieron los relojes que, vuelta tras vuelta –hasta el final- fue marcando el récord de vuelta. Y así, acelerando a fondo, poniendo todo y más de lo que tenía, el “Gladiador” como le dicen en el país vecino, recibió la bandera a cuadros para sentenciar su primera victoria del año.

“SIN NADA ESTAMOS ACA”
Ya en Parque cerrado, Ramiro Gandola se desplomó sobre el tanque de su BMW número 1 y sollozó, se descargó. Y tras ello, entrevistado por la TV oficial de la competencia dedicó el triunfo a “Dios” y a todo el Chaco pero en especial a su familia mientras sostenía –aún con ojos llorosos- “sin nada estamos acá”, haciendo clara referencia al escaso presupuesto con el que venció a pilotos mundialistas como el mismo se encargó de aclarar. “Ojalá –agregó Ramiro- ahora llegue algún apoyo pero si no, igual seguiremos agradeciendo a los sponsors que hoy nos acompañan”.




