
La crisis en Boca y la primera decisión fuerte de Miguel Ángel Russo: Marcos Rojo, Marcelo Saracchi y Cristian Lema fueron apartados del plantel

- Es una decisión del entrenador, que el martes había tenido una larga charla con los jugadores y había aclarado los tantos con Merentiel.
- Los tres desafectados se enteraron que debían cambiarse en otro vestuario a través de un utilero.
- Hubo sorpresa entre sus compañeros.
- Fuente Clarin
Boca es un hervidero. La racha récord e inédita de once partidos sin victorias colocó a todos contra la pared y cualquier movimiento en falso puede hundir la espada. A los jugadores, al cuerpo técnico que lidera Miguel Ángel Russo y a la dirigencia que comanda Juan Román Riquelme. En este escenario, el DT, que en las últimas horas recibió un espaldarazo del presidente, empezó a tomar decisiones fuertes en el vestuario y este miércoles por la mañana se supo que Marcos Rojo, Marcelo Saracchi y Cristian Lema no trabajarán a la par del plantel de cara al trascendental duelo frente Racing del sábado 9 de agosto, por la cuarta fecha del Torneo Clausura en la Bombonera.
El ex defensor de Estudiantes recibió en las últimas horas la comunicación de que no participaría del doble turno de entrenamientos programado para este miércoles. La decisión se tomó después de que tuviera un fuerte intercambio en la tarde del martes con el cuerpo técnico y decidiera abandonar BocaPredio antes de comenzar la práctica.
El desplante ocurrió luego de que Russo y sus colaboradores, en la vuelta al trabajo tras el lunes libre, decidieran hablar cara a cara con el plantel y pidieran que sólo estuviesen presentes los futbolistas que habían participado en la derrota contra Huracán, en Parque Patricios.
En ese momento, Rojo hizo saber que no estaba de acuerdo con la orden de mandarlo para afuera y, luego de verbalizarlo sin guardarse nada, no sólo abandonó el gimnasio, sino que también tomó sus pertenencias y dejó el lugar sin participar de la sesión de entrenamientos.
Eso decantó en la decisión de marginarlo de los entrenamientos de este miércoles, algo que desde el club aseguran que le fue informado a través de un mensaje que le envió un integrante del Consejo de Fútbol. Lo que no sabía Rojo es que debía cambiarse en otro vestuario. Fue uno de los utileros quien le informó que debía ir a otro camarín del Boca Predio. Lo concreto es que la relación entre Rojo y Boca es cada vez más tensa y aunque era un secreto a voces, el jugador ya sabe que no volverá a vestir la camiseta azul y oro.
Casualidad o causalidad, el martes por la noche el zaguero zurdo había subido en sus redes sociales una postal donde se lo ve dentro de la Bombonera junto al utilero Nelson Genez.
¿Se irá entonces Rojo de Boca? Hasta el momento, se sabe que la dirigencia pretende no rescindirle el contrato y que además no quiere reforzar a ningún equipo de la liga local, por lo que la posibilidad de regresar a Estudiantes por ahora no corre. Siempre se especuló con que emigrará a Inter Miami. Se insiste: Boca se sentará a negociar solo si arriba una oferta de afuera. La sensación, de todos modos, es que Rojo está forzando la situación para que por fin Riquelme y el Consejo le otorguen la libertad de acción. Y parece poco probable que eso ocurra, aunque ya decidieron sacarlo del vestuario por su ascendencia en el plantel y para que su malestar no siga influyendo en el rendimiento del equipo.
Rojo quedó señalado como el principal responsable de la sublevación deportiva del plantel de Boca. El ex capitán fue quien criticó con dureza a Riquelme y al Consejo en un asado del que participaron muchos jugadores en plena negociación por los premios para el Mundial de Clubes. Román no le perdona que haya hablado por la espalda y entre los jugadores les apuntaron a otros por ser «buchones» del presidente. Ahí se originó la interna del plantel, tal como reveló Clarín en su edición de este miércoles: están los que siguen siendo fieles «al capitán» -por Rojo- y que no reconocen a Edinson Cavani -quien hoy porta la cinta- como un líder genuino y los que quedaron marcados por filtrar información al Consejo y a la prensa, que ya se empezaron a encolumnar detrás de Leandro Paredes.
Lo mismo que para Rojo corre para Marcelo Saracchi, quien habitualmente no entra a las convocatorias de Russo cuando se excede el cupo de extranjeros. El marcador lateral uruguayo tampoco participó del entrenamiento ni pudo cambiarse con el resto del grupo. La medida alcanza también a Cristian Lema, quien desde hace tiempo no es tenido en cuenta por el cuerpo técnico -de hecho ni siquiera viajó al Mundial de Clubes-. Al ex Belgrano y Lanús le ofrecieron la rescisión del contrato cuando ya había cerrado el mercado de pases y después de haberle negado la salida días antes.
Los tres futbolistas desafectados se entrenaron a solas con un preparador físico y volvieron a sus casas, ya que no realizarán doble turno como si lo harán sus compañeros del plantel de Primera División. De no mediar sorpresas, será el principio del fin de su vínculo con Boca. Habrá que ver si Rojo, Saracchi y Lema logran llegar a un acuerdo, aunque no se tomarán decisiones ni habrá anuncios grandilocuentes hasta que asuma el nuevo mánager.
El caso distinto es el de Sergio Romero. Chiquito tampoco es tenido en cuenta por Russo, quien optó porque sus arqueros sean Agustín Marchesín, Leandro Brey y Javier García, pero sigue entrenando a la par del grupo. El subcampeón del mundo en Brasil 2014 espera por una oferta para emigrar al exterior.

Boca es un hervidero. La racha récord e inédita de once partidos sin victorias colocó a todos contra la pared y cualquier movimiento en falso puede hundir la espada. A los jugadores, al cuerpo técnico que lidera Miguel Ángel Russo y a la dirigencia que comanda Juan Román Riquelme. En este escenario, el DT, que en las últimas horas recibió un espaldarazo del presidente, empezó a tomar decisiones fuertes en el vestuario y este miércoles por la mañana se supo que Marcos Rojo, Marcelo Saracchi y Cristian Lema no trabajarán a la par del plantel de cara al trascendental duelo frente Racing del sábado 9 de agosto, por la cuarta fecha del Torneo Clausura en la Bombonera.
El ex defensor de Estudiantes recibió en las últimas horas la comunicación de que no participaría del doble turno de entrenamientos programado para este miércoles. La decisión se tomó después de que tuviera un fuerte intercambio en la tarde del martes con el cuerpo técnico y decidiera abandonar BocaPredio antes de comenzar la práctica.
El desplante ocurrió luego de que Russo y sus colaboradores, en la vuelta al trabajo tras el lunes libre, decidieran hablar cara a cara con el plantel y pidieran que sólo estuviesen presentes los futbolistas que habían participado en la derrota contra Huracán, en Parque Patricios.
En ese momento, Rojo hizo saber que no estaba de acuerdo con la orden de mandarlo para afuera y, luego de verbalizarlo sin guardarse nada, no sólo abandonó el gimnasio, sino que también tomó sus pertenencias y dejó el lugar sin participar de la sesión de entrenamientos.
Eso decantó en la decisión de marginarlo de los entrenamientos de este miércoles, algo que desde el club aseguran que le fue informado a través de un mensaje que le envió un integrante del Consejo de Fútbol. Lo que no sabía Rojo es que debía cambiarse en otro vestuario. Fue uno de los utileros quien le informó que debía ir a otro camarín del Boca Predio. Lo concreto es que la relación entre Rojo y Boca es cada vez más tensa y aunque era un secreto a voces, el jugador ya sabe que no volverá a vestir la camiseta azul y oro.
Casualidad o causalidad, el martes por la noche el zaguero zurdo había subido en sus redes sociales una postal donde se lo ve dentro de la Bombonera junto al utilero Nelson Genez.
¿Se irá entonces Rojo de Boca? Hasta el momento, se sabe que la dirigencia pretende no rescindirle el contrato y que además no quiere reforzar a ningún equipo de la liga local, por lo que la posibilidad de regresar a Estudiantes por ahora no corre. Siempre se especuló con que emigrará a Inter Miami. Se insiste: Boca se sentará a negociar solo si arriba una oferta de afuera. La sensación, de todos modos, es que Rojo está forzando la situación para que por fin Riquelme y el Consejo le otorguen la libertad de acción. Y parece poco probable que eso ocurra, aunque ya decidieron sacarlo del vestuario por su ascendencia en el plantel y para que su malestar no siga influyendo en el rendimiento del equipo.
Rojo quedó señalado como el principal responsable de la sublevación deportiva del plantel de Boca. El ex capitán fue quien criticó con dureza a Riquelme y al Consejo en un asado del que participaron muchos jugadores en plena negociación por los premios para el Mundial de Clubes. Román no le perdona que haya hablado por la espalda y entre los jugadores les apuntaron a otros por ser «buchones» del presidente. Ahí se originó la interna del plantel, tal como reveló Clarín en su edición de este miércoles: están los que siguen siendo fieles «al capitán» -por Rojo- y que no reconocen a Edinson Cavani -quien hoy porta la cinta- como un líder genuino y los que quedaron marcados por filtrar información al Consejo y a la prensa, que ya se empezaron a encolumnar detrás de Leandro Paredes.
Lo mismo que para Rojo corre para Marcelo Saracchi, quien habitualmente no entra a las convocatorias de Russo cuando se excede el cupo de extranjeros. El marcador lateral uruguayo tampoco participó del entrenamiento ni pudo cambiarse con el resto del grupo. La medida alcanza también a Cristian Lema, quien desde hace tiempo no es tenido en cuenta por el cuerpo técnico -de hecho ni siquiera viajó al Mundial de Clubes-. Al ex Belgrano y Lanús le ofrecieron la rescisión del contrato cuando ya había cerrado el mercado de pases y después de haberle negado la salida días antes.
Los tres futbolistas desafectados se entrenaron a solas con un preparador físico y volvieron a sus casas, ya que no realizarán doble turno como si lo harán sus compañeros del plantel de Primera División. De no mediar sorpresas, será el principio del fin de su vínculo con Boca. Habrá que ver si Rojo, Saracchi y Lema logran llegar a un acuerdo, aunque no se tomarán decisiones ni habrá anuncios grandilocuentes hasta que asuma el nuevo mánager.
El caso distinto es el de Sergio Romero. Chiquito tampoco es tenido en cuenta por Russo, quien optó porque sus arqueros sean Agustín Marchesín, Leandro Brey y Javier García, pero sigue entrenando a la par del grupo. El subcampeón del mundo en Brasil 2014 espera por una oferta para emigrar al exterior.




