
Por Ricardo Salto (El baúl… personajes inolvidables del Chaco).
Profe, “este mes me voy a ver mi padre a Campo Largo” me dijo una exalumna desde Buenos. Estoy acostumbrado a estos llamados porque a través «del baúl» se interrelacionan y se enteran desde todo el país lo que pasa en su pequeño mundo, su lugar.
¿Cómo no me voy a acordar de ese muchacho jovencito que salíamos en el carrito de los More a repartir para por las calles del pueblo allá por los 70?
PERFIL TRANQUILO
Más bien calladito, picarón, todo un buen caballero, lo que se diría un buen partido para las casamenteras del barrio. Hicimos amistad y los domingos lo veía en la cancha de CACU, defendiendo los colores del azurro. Pasaron muchos años, “Bitu” lleva en la sangre la estirpe de esas familias tradicionales en donde el valor de la palabra era religión, donde se juntaban los muchachos para festejar la vida y ver fútbol en el único televisor en blanco y negro del barrio, no para festejar la droga o juegos del azar vía on line.
VUELVAN SIEMPRE LOS HIJOS
Espero que su hija haya disfrutado eso de “ver a los padres” en una sociedad donde se cultiva la cultura de la indiferencia. Vivimos tiempos en que no debemos dejarnos llevar por la cultura del vale todo y menospreciar al que trabaja o estudia día a día.
ANECDOTA
Ayer dije que al baúl lo hacemos entre todos. El doctor Aldo Cabaña que guarda bellas historias de Campo Largo nos acerca un «trocito de su memoria.
» Una pequeña historia para el periodista: me acuerdo aquella tarde en CACU no había tribuna, yo debo haber tenido unos 9 o 10 años fui con el gordito Fara, su papá era el técnico de CACU, era empleado del Banco del Chaco. Mortarini era el arquero titular estaba “tocadadaso“
(no tocadito). Igual lo puso don Fara, pero a los 10 minutos ya era un desastre, la gente le gritaba al técnico que lo saque. Se paró don Fara, que estaba de saco, una novedad para esa época y lo hizo parar a «Bituca» More. Lo llamó al árbitro y le gritó Mortaaa, cambió. Iban 10 del primer tiempo. Salió ese Morta de la cancha a las puteadas. Y de ahí fue «Bituca», el arquero de Cacu.




