
Don César Conrado Giuliano no solo fue un apasionado pescador, sino también un hombre profundamente comprometido con la conservación de los recursos naturales. Nacido en Balnearia, Córdoba, el 22 de agosto de 1926, Giuliano fue una figura clave en el mundo de la pesca deportiva en Argentina, y un firme defensor de la fauna ictícola, siempre alertando sobre los peligros de la depredación y la necesidad de una pesca responsable y sustentable.
En su vida, el deporte tuvo siempre un papel protagónico. Antes de convertirse en un ícono de la pesca, fue boxeador, futbolista, basquetbolista, automovilista y motociclista. En particular, el motociclismo fue su gran pasión antes de encontrar en el río Paraná un refugio más profundo. Fue fundador de la Asociación Chaqueña de Motociclismo y su primer presidente, pero su amor por el río y la pesca lo llevó a abandonar las motos para dedicarse por completo a lo que se convertiría en su gran vocación.

Su historia con la pesca comenzó a los 42 años, cuando sufrió un infarto y el médico que lo atendió, el doctor Carlos Pellegrini, le recomendó abandonar deportes de alto impacto y recurrir a actividades más relajantes. Fue entonces cuando el doctor sugirió que comenzara a pescar en lancha, lo que lo obligó a comprar una embarcación. La solución vino de una manera inesperada: el propio Pellegrini, conmovido por su situación, le regaló los honorarios de la consulta, un cheque por $12.900, para que pudiera adquirir la lancha. Giuliano nunca olvidó ese gesto, que marcó el inicio de una pasión que lo acompañaría por el resto de su vida.
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Don César no solo se dedicaba a pescar, sino que también se preocupaba por la conservación del río y sus especies. Consciente de que la sobreexplotación de los recursos naturales era un problema serio, solía advertir sobre la depredación de la fauna ictícola, un tema que le preocupaba profundamente. En varias entrevistas, recordó cómo le preocupaba el futuro de los malloneros, los pescadores artesanales que se enfrentaban a duras condiciones de vida, pero sin que se les brindara un apoyo real para mejorar sus condiciones. En una de sus reflexiones más citadas, Giuliano señaló: “Más me preocupa el mallonero: quiero que viva en una casa digna, con atención médica digna, con vestimenta digna, con educación digna y que deje de ser el eterno explotado y culpable de la depredación.”

Don Conrado César con Beto Giménez
A lo largo de los años, Don César no solo fue un referente en la pesca deportiva, sino también en la lucha por la preservación del medio ambiente. Fue un ferviente defensor de una pesca que respetara los ciclos naturales de los ecosistemas acuáticos y que garantizara el futuro de especies como el dorado, cuya pesca, en su opinión, debía ser manejada con sumo cuidado para evitar su extinción.
Giuliano también fue un líder en el ámbito organizativo. Como socio vitalicio del Club Náutico Barranqueras, asumió la presidencia de la Federación Chaqueña de Pesca, y más tarde, la de la Confederación Argentina de Pesca. En su mandato, promovió políticas que fomentaban la pesca responsable y la concientización sobre la importancia de la preservación de los ecosistemas acuáticos. Además, fue elegido presidente de la Confederación Sudamericana de Pesca, cargo desde el cual trabajó incansablemente para mejorar las condiciones del deporte a nivel internacional.
Su legado no solo reside en los logros deportivos o en las asociaciones que presidió, sino también en su contribución al periodismo especializado en pesca. Con su vasta experiencia, Don César fue un referente en radio y televisión, donde compartió con la audiencia los secretos de la pesca y los conocimientos adquiridos a lo largo de décadas de contacto con el río Paraná.
Don César Conrado Giuliano falleció dejando un vacío en el mundo de la pesca, pero también un legado imborrable de compromiso con la naturaleza, la pesca responsable y la educación ambiental. Como el dorado que tanto admiraba, Giuliano fue un hombre que saltó siempre más alto, buscando siempre la mejor manera de convivir con la naturaleza y preservar lo que el río le dio. Su vida, su pasión y su visión siguen siendo un faro para todos los que aman la pesca y luchan por un mundo más equilibrado y justo
Giuliano con Emilio Miguel Lagranja




