Fotos del Recuerdo

Juan «Polo» García a 11 años de su partida


HACE 11 años partía Juan Alberto «Polo» García,  empresario y expresidente de Chaco For Ever, que dejó su huella  en la geografía provincial y en el corazón de los hinchas albinegros, ya que durante su mandato se levantaron las tribunas de cemento.

Autodidacta, nacido el 17 de noviembre de 1931 en General Pinedo en el seno de una familia humilde y muy numerosa, trabajó desde muy joven y fundó  el 6 de septiembre de 1956 su propia empresa, “Juan Alberto García Construcciones SRL”,  que llegó a ser una de las más renombradas de la provincia y de la región con importantes obras públicas en la mayoría de las localidades  de la extensa geografía  chaqueña.

Entre estas últimas se encuentran los principales edificios del pueblo de Fuerte Esperanza, fundado en El Impenetrable en 1978. También levantó el Domo del Centenario en Resistencia en el centenario de la primera colonización del Chaco y fundación de la capital, y remodeló el Parque 2 de Febrero.

Hasta 2011, la empresa construyó más de 21.00 viviendas, no solo en el Chaco sino en otras provincias: 1.500 en diferentes ciudades de Córdoba donde fue convocado por el gobernador, 1.100 en Apóstoles, Misiones,  y 775 en Yacyretá.

Hace unos diez años se había despedido de la actividad con una gran fiesta que les hizo a todos sus obreros y empleados y había dejado la empresa a sus cuatro hijos. Pero no podía con su genio y siguió en la construcción con la pasión de siempre,  hasta que la enfermedad lo sorprendió.

Fue además presidente del Club Chaco For Ever cuyo estadio construyó para participar del Campeonato Nacional y cuyo nombre lleva. El estadio fue inaugurado en una tarde lluviosa, el 18 de octubre de 1986, que marcó el debut de For Ever en el certamen nacional – ante su clásico rival el Deportivo Mandiyú (1-1) – y que a partir de entonces no dejó sumar satisfacciones a los ‘albinegros’ hasta lograr el ansiado ascenso a la Primera División de AFA en 1989.

Aunque parezca reducida e incompleta, esta selección de obras supera con holgura la que hizo el propio Juan Alberto García, donde sólo figuran dos de ellas:

“Si tengo que elegir las que fueron las obras más importantes de nuestra historia empresaria, tengo que repartir sentimientos entre el barrio Ítalo Argentino y la escuela 242”, manifestó en una oportunidad”

Precisamente fueron dos obras en las que, por diferentes razones, se puso de manifiesto una verdadera lucha contra el tiempo y se probó la capacidad organizativa para salir adelante en el desafío que significó cada una de ellas.

En política fue candidato a intendente de Resistencia para el período 1991 -1993. Frontal, pasional, polémico y solidario, Juan Alberto García nunca dejó de apoyar y acompañar a entidades de bien público, casi siempre en el mayor de los anonimatos. Su sencillez, y una humildad que acunó en el seno de su familia, junto a su esposa e hijos, lo distinguieron en su paso por la vida.

Roli Pérez Beveraggi en una evocación en el diario Norte, decia: » Su eterna compañera de toda la vida fue Rosa, así de simple como su vida, a quien los unía un amor incondicional. De esta relación nacieron tres hijos que continúan la obra iniciada por su abuelo, luego Polo y hoy son los pilares de la empresa: Jorge, el ingeniero José Alberto (Pepo) y su amada hija Patricia.

Polo tenía dos pasiones el fútbol y el tango; con el primero, en su Pinedo natal, fue dirigente del Club Unión de Pinedo y ya instalado en Resistencia su pasión fue Chaco For Ever, llegando a ocupar la presidencia, en cuyo mandato construyó el estadio El Gigante que hoy lleva su nombre.

Su otra pasión era el tango y lo disfrutaba permanentemente, en cuanta velada tanguera había en la ciudad, él estaba presente. Su cantante fetiche y amigo de toda la vida era Carlitos Góngora, un cantante excepcional a quien reiterativamente le pedía que cante De puro curda y al finalizar rompía su copa contra la mesa.

En la vida social fue presidente del Club Progreso y del Club Social. Tuve el orgullo de compartir su amistad, a pesar de una buena diferencia de edad. Este vínculo comenzó en alguna mesa del Progreso, continuó en algún tablón de una cancha de fútbol, en alguna velada tanguera en el Fogón, en la vereda de su casa por Santa Fe ya que éramos vecinos, cuando construyó el pavimento de la Avenida Rivadavia, donde tenía mi local comercial y muchas veces lo usaba de oficina, en algún bar de la ciudad, pero fundamentalmente en La Biela.

El 15 de septiembre de 2008 la Cámara de Diputados del Chaco le rindió un homenaje por su trayectoria.

 

EN CHACO FOR EVER

uan Alberto García fue presidente de Chaco For Ever, y su visión lo llevó a unificar sus dos mundos para dejar su legado como el principal impulsor y constructor de las tribunas de cemento, y el armado junto a  un excelente grupo de trabajo del equipo que jugó el primerNacional B 86/87 y que coronara con el ascenso en 1989. El estadio lleva su nombre, aunque algunos .

La historia de For Ever se divide en un antes y un después de la inauguración del estadio. Aquella tarde lluviosa del 18 de octubre de 1986, el equipo debutó en el Campeonato Nacional ante Mandiyú en su nueva casa, un hito que marcaría el inicio de una era de gloria. Su liderazgo, unido al nuevo hogar albinegro, se convertiría en el cimiento del ascenso a la Primera División de AFA en 1989, el sueño más anhelado por cada hincha.

 

  Por LUIS DARIO MOLODEZKY  

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