
Walter Scordo fue uno de esos nombres que dejaron huella en el rugby del Nordeste a comienzos de la década del ’90, una etapa dorada para la Unión de Rugby del Nordeste (URNE), que logró instalarse definitivamente en el mapa grande del rugby argentino.
Por LUIS DARIO MOLODEZKY
En 1992, Scordo integró el seleccionado de la URNE que se consagró campeón del Seven de la República, una de las máximas competencias del rugby reducido en el país. Aquel título no solo fue una conquista deportiva: representó la consolidación de una generación de jugadores formados con sacrificio, identidad regional y un fuerte sentido de pertenencia.
Dentro de ese equipo campeón, Walter Scordo se destacó por su calidad técnica, lectura de juego y compromiso, atributos que lo proyectaron rápidamente más allá del ámbito regional.
Durante la fiesta anual del deporte de ese año, el elegido en rugby fue Walter Scordo, y luego con la votación de los socios, el Círculo de Periodistas Deportivos del Chaco lo consagraba con el máximo galardón, luego de Carolina Gutiérrez, Celso Freyre, Azucena Zorzón y Carlos Patricio Simoni en los años anteriores.
La fiesta se realizó en los que fuera el Cine Marconi, frente al hoy Casino Gala, donde funcionaba un boliche. Allí se lo coronó en medio de una fiesta inolvidable.

Los Pumitas de 1992
Los Pumitas y la URNE
Ese crecimiento tuvo su correlato a nivel nacional cuando Scordo fue convocado para integrar Los Pumitas, el seleccionado juvenil argentino. Vestir la camiseta celeste y blanca en etapas formativas de alto rendimiento fue un reconocimiento a su talento y a su disciplina, en años en los que el rugby argentino comenzaba a fortalecer seriamente sus estructuras juveniles.
Formar parte de Los Pumitas significó competir al máximo nivel, convivir con los mejores proyectos del país y representar a la Argentina en un contexto exigente, donde no solo contaba el juego, sino también la formación integral del deportista.
El rugby como escuela de vida
Lejos de quedarse únicamente en lo deportivo, Walter Scordo encarnó uno de los valores más profundos del rugby: la formación personal y académica. Tras su etapa como jugador, se recibió de médico, iniciando una nueva carrera con el mismo compromiso que había mostrado dentro de la cancha.
Ya radicado en Buenos Aires, desarrolló su profesión en el Hospital Italiano, una de las instituciones médicas más prestigiosas del país, construyendo allí su camino profesional y demostrando que los valores del rugby —disciplina, responsabilidad, trabajo en equipo— trascienden el deporte.
Un ejemplo silencioso
La historia de Walter Scordo es la de tantos deportistas que no siempre ocupan grandes titulares, pero que dejaron una marca profunda: campeón con la URNE, integrante de Los Pumitas y luego profesional de la medicina. Un recorrido que habla de talento, esfuerzo y coherencia, y que merece ser recordado cuando se evocan las grandes gestas del rugby del Nordeste.
LOS NOMBRES DE LOS CAMPEONES
La selección de Seven a Side de Nordeste ganó en 1992 el Nacional de la especialidad que se juega todos los años en Estudiantes de Paraná, sección El Plumazo. Dirigieron ese plantel Fernando Gane y Jorge Méndez y lo integraron Juan Demarchi, Lisandro Mantilla, Livio Guarnieri, Walter Scordo, Juan Esteban Castillo Odena, Diego Gómez Coll, Juan Martín Meabe, Santiago Galassi, Alejandro Segovia, Maximiliano Marcó, Alfredo Mateos y Juan Manuel San Vicente. El grupo lo completaron Juan Valentinotti (preparador físico) y Luis Colignon (mánager).
El camino hacia el título mostró victorias ante Mendoza (17-7) en cuartos de final y frente a Tucumán (17-7) en semifinales. En el partido decisivo la coronación llegó con tries de Gómez Coll, Guarnieri, Meabe, Scordo, un try-penal y las conversiones del propio medio scrum Scordo (había sido Pumita ese año y fue el mejor jugador del seven) y Castillo Odena
La consagración no solo significó un título, sino también el reconocimiento nacional a una región que venía creciendo silenciosamente en el rugby argentino. Aquel triunfo marcó un antes y un después, y todavía hoy es recordado como una de las grandes gestas del deporte del Nordeste.
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La fotografía muestra al equipo del Nordeste abrazado y celebrando la consagración en el tradicional Seven de la República, uno de los torneos más importantes del rugby argentino, con sede habitual en Paraná.


Por LUIS DARIO MOLODEZKY






