
El basquetbolista chaqueño Agustín “Toti” Brocal pasó por los estudios de Radio Provincia del Chaco, donde mantuvo una charla profunda y distendida en el programa Cara y Ceca del Deporte, junto a Luis Darío Molodezky y Facundo Maciel del Río. En pleno receso de fin de año, el actual jugador de Oberá Tenis Club recorrió su carrera, habló de su presente, recordó sus orígenes y dejó en claro que, pese a una trayectoria consolidada en el básquet profesional, el vínculo con su tierra y con Villa San Martín sigue siendo irrompible
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POR LUIS DARIO MOLODEZKY
Brocal aprovechó el breve parate por las fiestas para reencontrarse con su familia en Resistencia, un hábito que mantiene desde hace años y que considera clave para recargar energías antes de volver a la competencia. “El receso es corto, pero necesario. Disfrutás de los tuyos y volvés con todo”, señaló, de cara al regreso a la actividad con doble fecha en Corrientes.
De Resistencia a Olavarría: crecer lejos de casa
Con apenas 15 años, Brocal tomó una decisión que marcaría su vida: dejar su casa y viajar más de mil kilómetros para formarse en Estudiantes de Olavarría. “Fue un camino duro, siendo un nene. Pasé situaciones difíciles, pero todo eso me hizo más fuerte”, recordó. Aquella experiencia temprana, lejos del confort familiar, terminó siendo el cimiento de su carácter competitivo y su fortaleza mental.
En Olavarría debutó muy joven y vivió un crecimiento vertiginoso: ascenso de categoría, titularidad en Liga Argentina con apenas 16 años y el inicio de un recorrido que lo transformó en referente del club.
Oberá, la Liga Nacional y una experiencia marcada por la pandemia
Tras no lograr el ascenso con Estudiantes, Brocal cumplió el sueño de jugar la Liga Nacional con Oberá, aunque en un contexto tan atípico como exigente: la pandemia. “Fue lindo cumplir el sueño, pero también muy duro. Burbuja, encierro, COVID, lejos de mi familia y con mi hijo recién nacido”, relató. Una vivencia que, como en tantos deportistas, dejó huellas profundas.
Zárate, la revancha y la consolidación
La etapa siguiente lo llevó a Zárate, donde encontró continuidad, protagonismo y resultados. Ascenso, finales, título y una nueva llegada a la Liga Nacional terminaron de consolidar su carrera. “Fueron de los mejores años que viví como jugador. Logré ahí lo que había buscado durante tanto tiempo”, resumió.
Hoy, Brocal atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera: madurez física, experiencia y protagonismo ofensivo. Goleador de la Liga en la temporada pasada y nuevamente entre los destacados, asumió también el rol de capitán en Oberá, una responsabilidad que lo llena de orgullo.
El club, la familia y la memoria
Más allá del presente profesional, el corazón de Brocal sigue latiendo en Villa San Martín, el club donde se formó. Presente en las finales del Apertura y Clausura, habló del sentido de pertenencia que comparten muchos jugadores formados allí. “Villa te inculca eso desde chico. Es un amor que te acompaña toda la vida”, afirmó, sin ocultar su sueño de jugar algún día en la Primera del club.
La familia ocupa un lugar central en su historia. Nieto de don Augusto Brocal, histórico arquero y árbitro de fútbol, Agustín recordó con emoción a quien considera su gran referente humano y deportivo. Tanto es así que su hijo lleva el mismo nombre, nacido un 8 de abril, la misma fecha en que falleció su abuelo.

Agustín con su hijo Augusto, y el periodista Luis Darío Molodezky en Radio Provincia
El goleador que también defiende
Con 1,91 metros y una mano letal desde el perímetro, Brocal reconoce que el gol es parte esencial de su identidad, pero también destaca su evolución integral como jugador. “Hoy entiendo que no alcanza solo con convertir. Si no defendés, no jugás”, sostuvo, subrayando la exigencia del básquet moderno.
También habló de sus experiencias internacionales, como su paso por Venezuela, y de sueños que aún permanecen intactos: ganar el concurso de triples del Juego de las Estrellas, volver a vestir una camiseta chaqueña en competencias mayores y, por qué no, acercarse alguna vez a la Selección Argentina.
Mirar adelante sin olvidar de dónde viene
Antes de despedirse, Brocal agradeció el espacio y dejó un mensaje claro: el camino recorrido no lo alejó de sus raíces. “Siempre quiero volver. Villa, mi familia y mi provincia son parte de lo que soy”, cerró.
Con los pies firmes en el presente y la memoria anclada en sus orígenes, Agustín Brocal continúa escribiendo una carrera sólida, con la madurez del profesional y la pasión intacta del chico que, alguna vez, se quedaba tirando al aro hasta que caía la noche en su club de barrio.

El retoño de Agustín con nombre de Augusto, como su abis abuelo. A la derecha junto a Facu Maciel del Río
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POR LUIS DARIO MOLODEZKY
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