
El “Bólido Verde” atraviesa una pretemporada exigente bajo la conducción de Luis Cequeira y con el regreso de Juan José Quintela en la preparación física. Cuatro semanas de trabajo progresivo, doble y triple turno, y un plantel joven con mentalidad profesional marcan el camino hacia el debut a fines de febrero.

El parqué todavía no vibra con el salto inicial, pero en el estadio de Hindú Club el ruido ya es constante: zapatillas que frenan en seco, pesas que golpean el piso y voces que corrigen detalles técnicos. El Bólido Verde transita una pretemporada tan exigente como meticulosamente planificada de cara a la Liga Federal de Básquet 2026, cuyo inicio está previsto para fines de febrero y los primeros días de marzo.

Los trabajos comenzaron el lunes 2 de febrero con el plantel completo de Mayores, U21 y Juveniles. No hay divisiones en el esfuerzo: todos forman parte de una misma estructura que apunta a construir identidad y sostener intensidad a lo largo de una competencia extensa y demandante. Actualmente, el equipo cierra su segunda semana de un total de cuatro, bajo un régimen que no admite pausas: entrenamientos en doble y triple turno, de lunes a lunes.
La conducción técnica está en manos de Luis Cequeira, mientras que la preparación física tiene un condimento especial: el regreso de Juan José Quintela, quien vuelve al club donde inició su carrera profesional en 2009. El retorno no es solo laboral, sino también emocional.

Planificación con diagnóstico y progresión
Lejos de improvisaciones, la pretemporada fue diseñada con un abordaje integral. “Planificamos cuatro semanas con una progresión clara de cargas. Iniciamos con evaluaciones físicas completas para tener un diagnóstico preciso de cada jugador y, en base a esos datos, diseñamos planificaciones individualizadas”, explicó Quintela.

Durante la primera semana se realizaron test de fuerza, resistencia y capacidades intermitentes, además de análisis preventivos. Con esa información se estructuraron contenidos específicos adaptados a cada deportista. La segunda semana —que culmina este sábado— implicó un incremento general de cargas en los aspectos físicos, técnicos y tácticos.
Lo que viene será aún más intenso. La tercera semana incluirá un microciclo de choque o impacto, con alta intensidad y predominio de trabajos físico-técnicos. La cuarta, en cambio, estará enfocada en afinar los engranajes técnico-tácticos y ajustar detalles de juego con vistas al debut oficial.

En términos físicos, el énfasis está puesto en las capacidades prevalentes del básquet moderno: fuerza y resistencia en sus manifestaciones intermitentes. “Son determinantes en este deporte. Pero también damos mucha importancia a los trabajos preventivos y protectores. Queremos sostener la salud física y mental del jugador durante toda la temporada”, subrayó el preparador físico.
Más que rendimiento inmediato
La Liga Federal impone un calendario exigente y una sucesión de partidos que obligan a pensar en el largo plazo. Por eso, la construcción de una base sólida es tan importante como el rendimiento inmediato. “Mi prioridad es que cada jugador alcance su máximo nivel en óptimas condiciones. Queremos un equipo intenso, dinámico y competitivo en todas las canchas, pero siempre priorizando el bienestar integral del deportista”, sostuvo Quintela.
El plantel combina juventud y regresos, energía fresca y sentido de pertenencia. Para el cuerpo técnico, esa mezcla puede transformarse en una fortaleza. “Son chicos jóvenes, pero con mentalidad de grandes profesionales. Trabajan con seriedad y compromiso en cada espacio de práctica. Esa actitud es fundamental para construir un equipo competitivo”, destacó.
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Un regreso con historia
Para Quintela, el desafío también tiene una dimensión personal. Volver al club donde dio sus primeros pasos en 2009 implica reencontrarse con una parte esencial de su historia. “Regresar a Hindú es algo muy especial. Hoy vuelvo con más experiencia y después de haber transitado distintos momentos de la vida y del deporte. Asumo este desafío con enorme responsabilidad y con la ilusión de volver a ser muy feliz en un lugar que significa mucho para mí”, expresó.

Mientras el calendario avanza hacia el debut, en Hindú no se habla de promesas, sino de procesos. La pretemporada no es solo una etapa de preparación física: es el momento donde se forja la identidad del equipo. Y el Bólido Verde, fiel a su apodo, ya empezó a acelerar.




