
06-05-2026

Hindú Club volvió a mostrar su mejor cara en la Liga Federal de Básquet (LFB) al conseguir una convincente victoria frente a Tokio el último domingo en casa, en un partido que marcó un punto de recuperación tras el traspié sufrido en la fecha anterior. Uno de los protagonistas del encuentro, el ala-pivote Juan Delón, figura destacada del juego y del equipo, analizó el rendimiento del equipo, valoró el crecimiento colectivo y puso el foco en los desafíos que se avecinan en la competitiva zona NEA de la Liga Federal de Básquet (LFB).
“Para mí fue un partido perfecto, el mejor nuestro en toda la fase regular”, afirmó Delón, sin dudar al momento de describir la actuación del equipo. “Por lo que significaba para nosotros y para ellos, era un juego muy importante. Por eso estamos muy contentos con el resultado y ya pensando en lo que viene”, agregó.
El triunfo no solo tuvo valor desde lo estadístico, sino también desde lo táctico y emocional. Hindú logró imponerse con autoridad ante un rival de jerarquía, apoyado en una defensa intensa y un funcionamiento colectivo que fue de menor a mayor en la temporada.

Uno de los aspectos clave del partido fue la capacidad del equipo para neutralizar el juego interno de Tokio, uno de sus puntos fuertes. “Tratamos de contrarrestar su buen juego interno quedándonos uno contra uno, sin desordenarnos, y ayudar bien desde el perímetro. Nuestros externos hicieron un trabajo tremendo”, explicó Delón, resaltando el compromiso defensivo grupal.
La solidez en ese costado de la cancha fue determinante. “Fue más que nada intensidad en defensa, correr cuando se podía y en ataque compartir la pelota. No hubo un solo goleador, fuimos todos. Por momentos anotaba uno, por momentos otro, pero siempre defendíamos los cinco. Eso es lo importante”, subrayó.
En lo personal, el ala-pivote atraviesa un buen presente dentro del equipo, consolidándose como una pieza clave en ambos costados del juego. Sin embargo, destacó que su evolución fue progresiva y en sintonía con el crecimiento colectivo.
“En principio tenía un rol más defensivo, pero con el correr de los partidos fui encontrando mi lugar en ataque también. Me fui entendiendo mejor con mis compañeros, tanto con los internos como con los externos, y eso te da confianza”, comentó.
Delón remarcó que el equipo logró una identidad clara a partir del tiempo y la competencia: “Cada uno fue encontrando su rol y hoy creo que estamos bastante definidos. Sabemos lo que tenemos que hacer y todos tiramos para el mismo lado”.

De cara a la recta final de la fase regular, el calendario no da respiro y presenta compromisos exigentes tanto de local como de visitante. Hindú deberá medirse ante rivales directos como Capri, Cultural y Hércules, en una lucha que promete ser intensa hasta el cierre.
“Nos quedan partidos muy duros, en canchas difíciles, y también varios de local que tenemos que aprovechar. Sabemos que hicimos un buen trabajo hasta ahora, pero esto es muy parejo: perdés dos partidos y te caés, ganás dos y te acomodás arriba. Hay que mantener el enfoque todo el tiempo”, advirtió.
Con este triunfo, Hindú no solo recupera terreno en la tabla, sino también confianza y funcionamiento, aspectos fundamentales en una competencia donde la regularidad es clave. El equipo parece haber encontrado su mejor versión en el momento justo, con un plantel que combina intensidad, solidaridad y una identidad cada vez más marcada dentro de la zona NEA.





