
27-05-2026

La temporada 2025/26 de Villa San Martín dejó sensaciones positivas dentro de la institución, donde, el conjunto chaqueño volvió a posicionarse entre los equipos protagonistas de La Liga Argentina de Básquet y logró consolidar una identidad competitiva.
Así lo expresó el entrenador Eduardo “Chiche” Japez, quien realizó un extenso análisis del año deportivo y destacó que los objetivos iniciales se cumplieron en gran parte. “No tengo dudas de que la temporada fue positiva desde el punto de vista de los objetivos que se habían planteado junto a la dirigencia. El equipo se armó de acuerdo al presupuesto y a los jugadores que se pudieron contratar, pero siempre buscando sostener la esencia de Villa San Martín”, sostuvo.
Además, remarcó que uno de los ejes del proyecto fue potenciar a los jugadores jóvenes de la institución y construir una base sólida para el futuro.
Las lesiones, el gran obstáculo
Uno de los temas centrales del análisis de Japez fueron las lesiones que afectaron al equipo durante gran parte de la competencia. “Tuvimos el karma de las lesiones durante toda la temporada. De los 32 partidos de fase regular, solamente pudimos jugar siete con el equipo completo. El resto fueron todos con bajas importantes”, explicó.
El entrenador reconoció que esa situación condicionó el funcionamiento colectivo, especialmente durante los primeros meses de competencia. Sin embargo, destacó la capacidad del plantel para sobreponerse y crecer con el correr de los partidos. “La construcción del equipo se empezó a ver claramente desde la reclasificación, los octavos de final y la serie de cuartos con Lanús. Ahí apareció la jerarquización del equipo y el crecimiento colectivo”, analizó.
La identidad defensiva como bandera
Japez hizo especial énfasis en el aspecto defensivo, una de las principales fortalezas del equipo durante la temporada. “El mejor aspecto del equipo fue la actitud y la entrega, algo que pidió la dirigencia desde el primer día y que coincide con mi filosofía de juego. Fuimos el mejor equipo defensivo de La Liga Argentina entre 34 equipos y eso habla muy bien del compromiso de los jugadores”, destacó.
El DT consideró que el rendimiento defensivo fue una muestra clara de la identidad que logró construir el plantel. “La resolución que tuvieron los chicos para plasmar los conceptos defensivos en cada partido fue excelente. Eso deja una sensación muy positiva”, agregó.

El crecimiento individual de los jugadores
Otro de los puntos valorados por el entrenador fue la evolución individual de varios integrantes del plantel, quienes lograron destacarse estadísticamente en diferentes rubros de la competencia. “En asistencias, rebotes, eficiencia y otros aspectos siempre aparecía algún jugador de Villa San Martín. Eso deja tranquilo porque habla de que la elección de los jugadores fue la correcta”, señaló.
Japez incluso aseguró que varios jugadores superaron ampliamente el rendimiento mostrado en temporadas anteriores. “No tengo dudas de que muchos jugadores elevaron muchísimo su nivel respecto de la temporada pasada en La Liga Argentina. Cumplieron al máximo y generaron muy buenas expectativas”, afirmó.
La deuda pendiente en ofensiva
Más allá del balance positivo, el entrenador reconoció que el equipo no logró encontrar regularidad ofensiva en determinados tramos de la temporada. “Lo negativo estuvo en que no pudimos encontrar el equilibrio entre defensa y ataque. Por momentos ofensivamente estuvimos erráticos y los porcentajes no eran los deseados”, admitió.
En ese sentido, señaló que lograr una mayor consistencia ofensiva hubiese permitido potenciar todavía más el rendimiento general del equipo. “Esa es una tarea pendiente. Si hubiéramos encontrado ese equilibrio, probablemente el equipo habría dado un salto todavía mayor”, expresó.
Una Liga Argentina cada vez más fuerte
Japez también se refirió al crecimiento sostenido que viene mostrando la Liga Argentina y destacó el nivel competitivo actual de la categoría. “La Liga Argentina se jerarquiza permanentemente, tanto en la Conferencia Norte como en la Sur. Cada vez es más competitiva y también influye la llegada de jugadores que bajan desde la Liga Nacional”, explicó.
Además, resaltó la aparición constante de jóvenes talentos y el esfuerzo de los clubes para sostener una competencia exigente. “Es muy bueno ver cómo aparecen jugadores jóvenes y cómo se sigue profesionalizando la categoría. Los dirigentes hacen un enorme esfuerzo para mantener una liga realmente sensacional”, indicó.
También valoró las mejoras organizativas que experimentó el torneo en los últimos años. “Se nota una mejora en los viajes, en la hotelería y en toda la estructura organizativa. Además, el acompañamiento del público durante la fase regular y los playoffs demuestra lo fuerte que es la competencia”, agregó.

El reconocimiento al cuerpo técnico y al staff
Sobre el cierre, Japez realizó una valoración personal de su trabajo y destacó la profesionalización alcanzada dentro de Villa San Martín durante la temporada. “Sinceramente terminé la temporada con la sensación de haber entregado absolutamente todo desde lo profesional”, manifestó.
El entrenador remarcó el trabajo realizado junto a sus asistentes Gonzalo Flores y Manuel Ríos, además del vínculo construido con las divisiones formativas encabezadas por Jorge Corbalán. “La idea era generar un nexo con las formativas y creo que se logró. Todos trabajaron a la altura de las circunstancias”, afirmó.
También elogió al preparador físico Imanol Escobar, al jefe de equipo y al resto del staff interdisciplinario. “Habla muy bien de la seriedad con la que se trabajó durante toda la temporada”, señaló.
Finalmente, tuvo palabras de agradecimiento para todos los profesionales que acompañaron el día a día del plantel: la psicóloga deportiva Romina Bogado y la nutricionista Sofía Frangioli, el utilero Enzo “Pela” Núñez, y el kinesiólogo Pablo Castillo y todo su equipo. “Estuvimos a la altura para redondear una temporada muy superadora”, concluyó Japez.





