
Foto portada: Con el 15 en la espalda, Wall aporta en ambos costados de la cancha.
Juan Pablo Wall, de 37 años, y “Pepo” Avalle, de 40, aportaron experiencia, personalidad y jerarquía para que Unión Progresista sacara adelante una batalla durísima ante Don Bosco en Resistencia. El equipo de Villa Ángela se llevó un triunfo agónico por la segunda fecha del Prefederal chaqueño y sus referentes dejaron en claro cuál es la receta: carácter, trabajo y avanzar sin apurarse, partido a partido.
Hay partidos que necesitan piernas, otros que se resuelven desde la táctica y algunos que, cuando todo parece escaparse, reclaman algo que no figura en ninguna planilla estadística: experiencia, personalidad y carácter. Unión Progresista encontró precisamente eso en Juan Pablo Wall y César “Pepo” Avalle para sacar adelante una noche tremendamente complicada en Resistencia.
A sus 37 y 40 años, respectivamente, los dos experimentados jugadores volvieron a demostrar por qué son piezas de enorme valor dentro del conjunto de Villa Ángela. Progresista sufrió, corrió desde atrás durante buena parte del encuentro y cometió errores, pero nunca dejó de creer hasta terminar celebrando un agónico triunfo como visitante frente a Don Bosco, por la segunda jornada del torneo Prefederal Provincial 2026 que organiza la Federación Chaqueña de Básquet.
Y si había que ponerle una palabra a lo ocurrido, Wall no dudó: “carácter”. “Sabíamos que iba a ser así el partido. Son un equipo muy intenso, muy físico. Corren muy bien la cancha y se conocen”, analizó el experimentado jugador de Progresista sobre un Don Bosco que obligó al conjunto villangelense a trabajar hasta el final. Wall también reconoció que todavía hay mucho margen de crecimiento en un equipo que lleva poco tiempo de trabajo colectivo. “Nosotros tuvimos muchísimos errores y poco tiempo de trabajo juntos. Pero supimos sacarlo adelante con personalidad, sabiendo dónde estaba la ventaja. Y por suerte se nos dio”, expresó.
Una victoria desde el carácter
El trámite obligó a Progresista a convivir durante largos pasajes con la desventaja. Don Bosco aprovechó equivocaciones del visitante y consiguió llevar el partido hacia un terreno incómodo para Las Águilas. Wall hizo autocrítica, aunque también ponderó el rendimiento del rival. “Estuvimos siempre atrás con nuestros propios errores. No le vamos a sacar mérito a ellos para nada, hicieron un muy buen juego, pero nosotros tuvimos muchos errores que les dieron la ventaja”, señaló.
Cuando llegó el momento de explicar cómo pudo revertirlo Progresista, su respuesta fue contundente: “Con carácter, carácter”. Una definición que terminó describiendo perfectamente el desenlace de una noche en la que el conjunto villangelense se negó a entregarse.
Pepo, experiencia y un cierre para el recuerdo

Del otro lado aparece César “Pepo” Avalle. A los 40 años continúa siendo uno de esos jugadores capaces de asumir responsabilidades cuando la pelota quema. Y ante Don Bosco volvió a demostrarlo.
Progresista llegó con vida a la definición y terminó encontrando un triunfo agónico que desató el festejo de la delegación visitante. Avalle destacó principalmente el trabajo defensivo realizado por el equipo. “Creo que hicimos un muy buen trabajo desde el comienzo. Estuvimos bien en defensa, paramos el goleo de ellos y estoy muy contento de poder llevarnos la victoria”, sostuvo.
Más allá del resultado, este Prefederal tiene para Avalle un componente especial. A los 40 años continúa disfrutando del básquet y haciéndolo acompañado por los suyos. “Es una emoción muy grande jugar con mi gente, con mi hijo, con mi familia acá mirando. Estoy más que agradecido y contento”, confesó.

Sin presión y con los pies sobre la tierra
Progresista comenzó a mostrar sus credenciales en un Prefederal que recién está dando sus primeros pasos. Sin embargo, Avalle evita cualquier discurso grandilocuente. La experiencia también sirve para entender que los torneos largos no se ganan en agosto. “Creo que vamos paso a paso. Tampoco hay que ponernos presión de nada. Vamos a ir partido a partido, tratando de hacer lo mejor posible y llegar de la mejor manera a los playoffs”, explicó.
Progresista tiene jerarquía, variantes y jugadores acostumbrados a encuentros calientes. Pero también es un equipo que todavía necesita horas de entrenamiento para encontrar su mejor funcionamiento. Wall fue claro al señalar el poco tiempo de trabajo conjunto y la cantidad de errores cometidos ante Don Bosco.
Dos referentes que todavía tienen mucho para dar. Uno aporta lectura, personalidad y experiencia para interpretar los momentos del juego. El otro conserva intacta la capacidad para aparecer cuando la definición exige asumir responsabilidades. Los dos representan esa cuota de oficio indispensable para un Progresista que quiere volver a ser protagonista en el básquet provincial.
y frente a un rival que lo llevó al límite, el equipo posee recursos para sobrevivir. Don Bosco lo tuvo contra las cuerdas. Progresista cometió errores, sufrió y debió correr desde atrás. Pero cuando llegó la hora de decidirlo, aparecieron los de siempre. Wall puso el carácter. Pepo, la jerarquía. Y Progresista volvió a volar.
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