
Roland Garros sufrió este viernes un giro inesperado. Cuando todo estaba listo para la primera semifinal italiana de la historia en un Grand Slam de la Era Abierta, Matteo Arnaldi anunció su baja debido a un virus y le abrió automáticamente las puertas de la final a Flavio Cobolli, que enfrentará el domingo al alemán Alexander Zverev por el título en París.
“No es la forma en la que quería terminar el torneo. Es muy duro, la verdad. Ayer me sentí indispuesto y he pasado muy mala noche. Vomité en varias ocasiones, no he podido comer nada en todo el día y si como algo ahora estoy seguro que me va a caer mal. Es muy duro despedirme así de mi primera semifinal de Grand Slam», explicó el jugador en una conferencia de prensa junto al propio Cobolli.
Y agregó: “Lo siento mucho por toda la gente que compró entradas y vino aquí, y también por todos los italianos que vinieron a vernos. Me alegro por él (Cobolli), porque va a jugar la final, pero al mismo tiempo siento que no hayamos podido disputar el partido. Es duro estar esta situación”.
“Tienes que estar orgulloso de lo que has hecho y de cómo lo has hecho. Para mí eres un ejemplo por la manera en que te comportas. Intento imitarte un poco, sobre todo fuera de la pista. Dentro de la pista sigo mi propio camino, como hacemos todos, pero fuera de ella eres exactamente el ejemplo de un atleta y de un profesional excelente”, fueron las palabras que Cobolli, a su lado, le dedicó a Arnaldi.
El finalista amplió: “Te deseo lo mejor. Siento mucho lo que ha pasado hoy y estoy seguro de que habríamos librado una gran batalla, como las que tú y yo estamos acostumbrados a jugar. Estoy seguro de que habrá otra oportunidad para hacer justicia a este resultado”.
Alexander Zverev vence a Mensik y es finalista de Roland Garros

El alemán Alexander Zverev dio un nuevo paso en París. El número tres del mundo confirmó su candidatura y se metió en la final de Roland Garros tras vencer a Jakub Mensik. Zverev luchará por su primer título de Grand Slam luego de imponerse por 7-5, 6-2, 3-6 y 6-3 en un partido que tuvo altibajos, pero que el alemán supo cerrar con autoridad en el cuarto set.




