
HUGO FIGUEROA: Una vocación: el deporte y su enseñanza a los niños
En febrero de 1987, el escritor y dibujante Jorge Pascual publicaba en las páginas de Diario Norte, a un personaje del deporte chaqueño, que dejó marcado a varias generaciones. Amante de las artes marciales y fútbol entre otras pasiones, dejó su testimonio de época.
RESISTENCIA – Domingo 1 de febrero de 1987 – NORTE
Corpulento pero ágil, con un torso tallado por años y años de pasión deportiva, Hugo Figueroa enfrenta a nuestro fotógrafo y le dice:
— “Me pongo la camisa y vuelvo para posar con los chicos”.
La tarde de enero, caliente y agobiante, no logra paralizar el entusiasmo futbolero de esos chicos que juegan en la canchita de la Escuela Deportiva “Doctor Arturo Lestani” del Club Atlético Sarmiento.
Un grupo de espectadores, entre los que no faltan algunos padres de los pequeños jugadores, comparte la ceremonia fotográfica. Todo el mundo quiere incorporarse al cuadrito para la posteridad y Figueroa queda sepultado entre voces y risas infantiles.
En la polvorienta intersección de las calles 8 y “Juan D. Perón”, esta tarde puede palparse la obra social que viene desarrollando la Escuela Deportiva “Doctor Arturo Lestani”, porque muchos de esos niños provienen de hogares humildes y encuentran en esta canchita algo más que un sueño de gloria deportiva: atención, afecto y guía.
— Figueroa, háblenos de usted…
— Sintéticamente: tengo 56 años, casado, cuatro hijos. Nací en Rosario, pero soy chaqueño por adopción. Trabajo en Lotería Chaqueña desde 1964.
— ¿Por qué se ha inclinado hacia el deporte? ¿Qué ha buscado y qué busca en él?
— Desde muy pequeño me inicié en el deporte, siempre fue mi pasión. Con el deporte se logra perfeccionar la máquina humana para lograr salud física y mental, aprendiendo a aceptar la derrota y predisposición para alcanzar el triunfo.
En mi juventud he transitado por distintas disciplinas deportivas, como el fútbol, el básquet, el boxeo, el judo y el rugby. Y he logrado muchas satisfacciones y amigos.
En la actualidad, como persona mayor, me dedico a la docencia deportiva en la niñez, buscando la formación del niño e inculcándole los mejores sentimientos, responsabilidad y respeto, tanto en lo deportivo como en la vida diaria.
Y me esmero por el trabajo en el fútbol infantil, porque a este deporte lo practican los chicos del pueblo, la mayoría chicos humildes de barrios.

— ¿Cuándo, cómo y por qué se crea la Escuela Deportiva “Doctor Arturo Lestani”?
— En 1980, durante la presidencia del doctor Alejo Gronda, debido a la gran cantidad de chicos que diariamente concurrían a la institución, sugerí a nuestra comisión directiva la creación de una escuela deportiva, con el fin de integrar esa niñez a nuestro club para su formación deportiva y, con el tiempo, acercar a sus familiares.
Mi ilusión siempre fue crear una escuela deportiva donde cada alumno tenga revisaciones médicas, historia clínica, vestuarios adecuados, duchas con agua fría y caliente, botiquines de primeros auxilios completos, una merienda, agua fresca para beber, elementos básicos para sus trabajos físicos, excursiones y recreaciones, charlas periódicas a cargo de profesionales médicos, deportólogos, sociólogos y educadores.
Aclaro que nuestra escuela ya cuenta con seis años de vida y hasta la fecha todo es gratuito. Yo no cobro peso alguno. Lo que busco son satisfacciones desinteresadas que me brindan los chicos al demostrarme que mis enseñanzas dan frutos.
Actualmente contamos con ciento veinte alumnos en distintas categorías, que asisten de lunes a viernes a nuestras prácticas.

— ¿Qué necesita esta escuela deportiva para crecer?
— Más colaboración por parte del club, dentro de lo posible. Que se acerquen más algunos padres para que sepan qué hacen y qué aprenden sus hijos.
Y, volviendo sobre el tema de la ayuda oficial, sugiero con todo respeto que se estudie la posibilidad de prestar mayor apoyo a las escuelas deportivas de los barrios, restando una mínima parte al profesionalismo deportivo para preocuparse con más amplitud por la niñez que, por la distancia y la pobreza, no puede ingresar en los grandes clubes.
— Algunos definen el fútbol como deporte de chicos pobres. ¿Qué tiene de positivo el fútbol para esa infancia carenciada?
— El fútbol es para chicos de barrios, que conocen la escuela de la vida, ya que todo es picardía. Conocen la tierra, el sol, el barro. Y en cualquier terreno baldío se puede aprender y jugar.
Es el deporte menos costoso, por eso los más humildes pueden practicarlo. Al jugarlo, los chicos hacen trabajar su cuerpito y se fortalecen en lo físico y en lo mental. Aprenden disciplina al respetar una reglamentación. Aprenden a perder y a ganar correctamente.
— Usted es un hombre que ha estado profundamente ligado con el judo. ¿Cómo ve el auge de las artes marciales en nuestro medio?
— Lamentablemente (y respetando algunas excepciones) las artes marciales en el mundo occidental han cambiado mucho; actualmente todo se mueve por dinero y lo deportivo va quedando atrás. Por tal motivo dejé de trabajar en esta disciplina hace siete años.
— Finalmente, ¿qué piensa del futuro del Club Atlético Sarmiento?
— Los actuales dirigentes son hombres de mucha capacidad, con ganas de trabajar para engrandecer nuestra institución. Y sin duda, sus obras darán mayor prestigio al deporte del fútbol chaqueño.
JORGE PASCUAL





