
Foto portada IA: Roberto Cassiet en La Bombonera en 1967 siguiendo a Pianetti.
Hay apellidos que no solo se pronuncian con respeto, sino que llevan impresos en la tinta de la historia los colores de una institución. El de Roberto Augusto Cassiet es, sin dudas, uno de ellos. Al cumplirse cuatro años de su partida física aquel 6 de agosto de 2022, el pueblo albinegro y el deporte chaqueño hacen una pausa en el tiempo para recordar al jugador, al formador, pero sobre todo, al hombre de bien que dejó un sendero indeleble.
Nacido en La Sabana el 17 de abril de 1940, «Cula» llevó en las venas la mística de una estirpe fundacional. Su historia de amor con el fútbol estuvo signada por una paradoja del destino: debutó en la vereda de enfrente, con la camiseta de Sarmiento, y un 31 de julio de 1960 le convirtió un gol al club de sus amores vestído con la número 9 ‘decana’. Sin embargo, el llamado de la sangre fue más fuerte y en 1962 llegó al lugar del que nunca más se iría: la avenida 9 de Julio.
Como marcador de punta, fue pilar de una época dorada. Se consagró campeón de la Liga Chaqueña en 1962, 1966 y 1970, y fue pieza indiscutida del recordado equipo del Regional de 1967 que clasificó al histórico primer Torneo Nacional. En aquella hazaña que llevó al fútbol chaqueño a la Bombonera para enfrentar a Boca Juniors, Roberto Cassiet jugó todos los partidos de punta a punta junto a Ramón Villanueva, escribiendo una de las páginas más gloriosas del deporte provincial.
Docente del fútbol y formador de hombres
Tras colgar los botines en 1971, su vocación dio paso al buzo de director técnico. Desde las divisiones inferiores, «Cula» volcó toda su calidad humana, su paciencia y su docencia para forjar a camadas enteras de futbolistas que no solo brillaron en For Ever, sino en todo el mapa futbolístico nacional.
Como entrenador del primer equipo, alcanzó la gloria al coronarse en el Oficial y el Selectivo de 1981, permitiéndole al Albinegro disputar un nuevo Torneo Regional. Su sapiencia en el banco también dejó un sello imborrable en otras instituciones del fútbol zonal, como su recordado y respetado paso por Villa Alvear.
De espaldas con la 4, en la mismísima Bombonera, debutand en el Nacional 1967.
Una estirpe ligada a la gloria Albinegra
La historia de los Cassiet en For Ever es tan profunda como los orígenes mismos del club. La semilla la sembró Alberto René Cassiet (nacido en Buenos Aires en 1896 y afincado desde muy joven en suelo chaqueño), quien en 1913, junto a su hermano Raúl, integró el grupo de pioneros que fundaron la institución y defendieron sus primeras camisetas.
De la numerosa familia que Alberto formó junto a María Magdalena Segovia —con 11 hijos, 8 de ellos varones—, seis vistieron la casaca albinegra: Alberto, Raúl, Néstor Luis, Fernando (quien tras un fugaz paso por las canchas se convertiría en un notable bandoneonista y compositor), Rodolfo (un impasable zaguero central) y el propio Roberto. Años más tarde, la tradición familiar continuaría con su hijo Renato, delantero que defendió la primera albinegra entre 1986 y 1989.
El recuerdo que perdura
A cuatro años de su adiós, tras haber batallado con entereza durante largo tiempo contra una dura enfermedad, la figura de Roberto «Cula» Cassiet trasciende la fría estadística de los títulos. Se lo recuerda en la mirada agradecida del pibe al que le enseñó a parar una pelota, en el abrazo fraternal de sus compañeros de batallas y en la memoria afectuosa de la gran familia que supo construir.
Hoy, cuando las luces del estadio se encienden y la mística albinegra vuelve a latir, el nombre de «Cula» reaparece en la memoria colectiva como lo que siempre fue: un estandarte de humildad, pertenencia y gloria en la historia grande de Chaco For Ever.
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