
Este 30 de agosto, Hugo Nelson Lacava Schell estaría cumpliendo 71 años. Uruguayo de nacimiento, chaqueño por adopción, fue futbolista profesional, entrenador por un tiempo y, finalmente, periodista deportivo. Falleció el 16 de abril de 2026, dejando una huella profunda en el fútbol y en el periodismo de nuestra región.
Hay personas que pasan por el deporte. Y hay otras que dejan una marca. Hugo Nelson Lacava Schell fue de estas últimas.
Este 30 de agosto estaría cumpliendo 71 años. La fecha encuentra a quienes lo conocieron con esa mezcla inevitable de tristeza y gratitud que producen los recuerdos. Porque Hugo ya no está físicamente, pero permanece en las canchas que recorrió, en las camisetas que defendió, en las historias que contó y, especialmente, en la memoria de quienes compartieron con él tantos años de fútbol y periodismo.
Había nacido en Conchillas, departamento de Colonia, Uruguay, el 30 de agosto de 1955. Desde muy pequeño quedó atrapado por la pelota. El fútbol fue primero un juego, después un sueño y finalmente una profesión que lo llevó a recorrer buena parte de la geografía futbolística de Argentina y también del exterior.
Pero su historia tuvo una particularidad: el mismo hombre que alguna vez había vestido la camiseta de Boca Juniors terminó explicando el fútbol desde el otro lado de la línea de cal.
Y lo hizo con una autoridad que solamente podía darle haber estado allí, adentro.
El sueño de un chico que llegó a Boca
“Como todo chico, yo empecé muy nenito a jugar al fútbol”, recordaba Hugo. Su historia comenzó en Uruguay, pero siendo muy joven cruzó el río y llegó a la Argentina. En 1969, con apenas 13 años, participó de uno de aquellos tradicionales intercambios de baby fútbol entre ambos países.
Ese viaje terminó cambiándole la vida. En la Argentina comenzó a jugar en un club barrial y sus condiciones no tardaron en llamar la atención. Hasta que apareció aquella oportunidad que para cualquier chico futbolero parecía imposible: una prueba en Boca Juniors.
Y quedó. Detrás de aquel adolescente había también una historia familiar. Su padre, según contaba, había sido un futbolista frustrado y un apasionado de la pelota. “Era futbolero desde que se levantaba hasta que se acostaba”, recordaba Hugo.
Quizás por eso aquella prueba tuvo también algo de revancha para su padre. El chico de Conchillas comenzaba a cumplir un sueño.

- Hace una docena de años recibiendo en Radio Nataxalá a Oscar Andreata y el boxeador de Tres Isletas César Cuencia.
De La Candela a la gloria con Boca
Lacava Schell se incorporó a La Candela, la cantera de Boca Juniors, después de su formación inicial en el Club Plaza Colonia. Su crecimiento fue acompañado por una generación extraordinaria del club de la Ribera.
Y llegó a integrar aquel Boca que en la década del 70 comenzó a construir una historia de enorme trascendencia. Fue campeón del Torneo Metropolitano de 1976 y formó parte del plantel que conquistó la Copa Libertadores de América de 1977.
Después vendrían otros capítulos de una carrera extensa. Universidad Católica de Chile, Arsenal de Sarandí, Quilmes, Temperley, Ramón Santamarina de Tandil, Lanús, Chaco For Ever, Douglas Haig, Talleres de Remedios de Escalada y Sarmiento de Junín fueron algunos de los clubes que recibieron su fútbol.
También conoció la alegría de los ascensos, con Quilmes y Temperley. “Hoy, a la edad que tengo, soy exjugador de Boca y he jugado en 17 equipos”, decía con orgullo y, al mismo tiempo, con la naturalidad de quien entendía que detrás de cada camiseta había una historia.
08
El Chaco se convirtió en su casa
En la década del 80 llegó a Resistencia. Y aquello que inicialmente podía haber sido otra estación en su extensa carrera terminó convirtiéndose en arraigo.
Hugo adoptó al Chaco como su tierra. Aquí comenzó una nueva etapa de su vida, vinculada al periodismo deportivo. El jugador fue dejando lugar al comunicador, pero sin abandonar jamás aquella mirada privilegiada que le había dado el fútbol profesional.
Porque Lacava Schell no hablaba del juego desde afuera. Lo había vivido.
Había conocido vestuarios, entrenamientos, concentraciones, viajes, ascensos, derrotas, triunfos y la presión que implica ponerse una camiseta y salir a jugar. Todo eso aparecía después en sus comentarios.

For Ever 1986: Merlo, Fornés, Gómez, Freyre, Fiorio y Parrado; Gargini, Lacava Schell, Cravero, Arguello y Noremberg.
Del botín al micrófono
Su llegada al periodismo deportivo fue, en realidad, una prolongación de su propia vida. El fútbol no había terminado para Hugo cuando dejó de jugar.
Simplemente había cambiado de escenario. Pasó del botín al micrófono, llevando consigo la experiencia acumulada durante tantos años. Y en ese camino tuvo un compañero fundamental: Luis Darío Molodezky.
Juntos protagonizaron distintos espacios de comunicación deportiva y, especialmente, fueron parte de “Cara y Ceca del Deporte”, construyendo una dupla que quedó incorporada a la memoria del periodismo deportivo chaqueño.
Mientras la información, el dato y la actualidad ocupaban un lugar central, Hugo aportaba algo que no se podía aprender en ningún manual: la mirada del hombre que había estado dentro de una cancha profesional.
Sabía cuándo una jugada era técnicamente posible. Entendía los movimientos, las decisiones, los silencios del vestuario y las pequeñas situaciones que muchas veces pasan inadvertidas para quien solamente observa desde la tribuna. Por eso su palabra tenía un valor especial.
No era solamente un comentarista. Era un exfutbolista contando el fútbol desde la experiencia.
Una voz que acompañó al deporte chaqueño
Con el paso de los años, su voz se hizo familiar en diferentes medios de comunicación de la región. Comentó fútbol, analizó partidos, habló de jugadores y dirigentes y acompañó las distintas etapas que atravesó el deporte chaqueño.
Su estilo siempre estuvo marcado por el respeto y por una particular manera de interpretar el juego. No necesitaba levantar la voz para hacerse escuchar.
Su autoridad provenía de la experiencia. Y esa experiencia, lejos de convertirse en soberbia, se transformaba en una herramienta para explicar.

Conductor durante más de una década de las fiestas del Deporte del Círculo. Aqui junto al Pato Silva y Luis Darío Molodezky
Chaco TV y los últimos años frente a las cámaras
En una etapa posterior de su trayectoria, Hugo también tuvo una importante presencia en Chaco TV.
La pantalla le permitió continuar haciendo aquello que había convertido en una forma de vida: hablar de deporte, analizarlo y transmitirlo. Ya no era aquel joven que había llegado desde Uruguay con el sueño de jugar en Boca.
Era un hombre maduro, con una vida entera dedicada al fútbol y con miles de historias para contar. La pelota había cambiado. Los medios habían cambiado. Pero la pasión seguía intacta.

Cara y Ceca del Deporte: Un Hito Radial y Televisivo
El recuerdo que queda
Hugo Nelson Lacava Schell falleció el 16 de abril de 2026.
Se fue un futbolista que había conocido la gloria de Boca, un profesional que recorrió numerosos clubes, un hombre que hizo del Chaco su casa y, fundamentalmente, un periodista que supo poner su experiencia al servicio de la comunicación deportiva.
Hoy, cuando debería estar celebrando sus 71 años, aparece inevitablemente el recuerdo.
El recuerdo de su voz. De sus comentarios. De aquellas charlas interminables sobre fútbol. De las transmisiones. De los encuentros compartidos.
De esa mirada que solamente podía tener alguien que había vivido el fútbol desde adentro. Porque hay jugadores que quedan en la historia por los títulos que ganaron. Hay periodistas que permanecen por las historias que contaron.
Hugo Nelson Lacava Schell tuvo la fortuna —y el mérito— de pertenecer a las dos historias.
Fue futbolista y fue periodista. Fue protagonista y después fue testigo. Primero vivió el fútbol con los botines puestos y después lo contó desde el micrófono. Y quizás allí esté la mejor manera de recordarlo:
Hugo no dejó nunca de jugar al fútbol. Simplemente cambió la camiseta por el micrófono.
Este 30 de agosto, en el día en que estaría cumpliendo 71 años, quienes tuvimos la posibilidad de compartir con él tantos momentos solamente podemos decirle, desde la memoria y el afecto:
Gracias, Hugo. El fútbol, ese que tanto amaste, todavía te recuerda.
Por Luis Darío Molodezky
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- El Vuelo en los Medios y el Cierre en Chaco TV
Su voz se hizo familiar en las radios más importantes de la región, comentando los torneos locales y los hitos nacionales de los equipos chaqueños. Su versatilidad lo llevó a participar en múltiples proyectos, siempre manteniendo una línea de respeto y profesionalismo.
Su última etapa profesional estuvo profundamente ligada a Chaco TV. En la pantalla del canal estatal, Lacava Schell aportó su madurez y jerarquía, dignificando el contenido deportivo en una señal que buscaba reflejar la identidad local. A pesar de la posterior desaparición del canal en su formato original, su paso por allí quedó como un testimonio de su vigencia y su compromiso con la comunicación pública.
Un Legado de Integridad
Hugo Nelson Lacava Schell representa una transición hoy común, pero que él ejecutó con una ética envidiable: del botín al auricular. Su historia es la de un hombre que entendió que el deporte no termina con el silbato final, sino que continúa en la palabra, en el recuerdo de las efemérides y en el análisis honesto que ayuda a entender por qué amamos tanto este juego.
Nota: Su vida es un ejemplo de cómo el periodismo deportivo se nutre de la experiencia directa, convirtiendo la técnica del futbolista en la pedagogía del comentarista.
POR LUIS DARIO MOLODEZKY




