tenis

Novak Djokovic recibió un botellazo accidental en el Masters 1000 de Roma

10-05-24
Djokovic se apoya en el piso, sostenido por una persona de la seguridad del torneo de Roma, luego de recibir un botellazo

Un triunfo cómodo, sin incidentes a pesar de que su rival era conocido por su comportamiento díscolo, abrió el camino de Novak Djokovic en el Masters 1000 de Roma. El serbio acababa de vencer por 6-3 y 6-1 al francés Corentin Moutet y de hacer las declaraciones al borde de la cancha. Todo era normal, incluso los pedidos de autógrafos de los espectadores a su salida del estadio principal del Foro Itálico.

El número 1 del ranking mundial de tenis firmaba objetos (una gorra, un cuaderno de apuntes) cuando desde el cielo cayó sin aviso un objeto y le pegó en la parte superior de la cabeza. Djokovic se la tomó con ambas manos y lentamente se puso de rodillas con la cabeza contra el suelo, en la puerta de salida. Un efectivo de seguridad privada lo protegió.

El botellazo que sufrió Novak Djokovic

El objeto era una botella de aluminio, como las que utilizan los ciclistas, grande. En principio hubo confusión, pero no desesperación. Y después de unos segundos, el mejor tenista del planeta se retiró al vestuario, asistido por varios hombres de la organización. Luego, con otro video y una declaración oficial de la organización del certamen, se supo por qué había ocurrido el insólito episodio.

Sucedió que la botella se desprendió de la mochila del segundo aficionado para quien Nole estaba firmando. Cuando el admirador se inclinó para acercarle el anotador, el objeto salió de la mochila y cayó justo en la cabeza del tenista. La trayectoria fue, entonces, breve, pero la botella dio con cierta fuerza contra la cabeza del jugador.

Para el serbio fue un cierre negativo de una jornada que había empezado mal en lo deportivo pero que se había acomodado. Moutet estuvo 3-1 al frente con un quiebre de ventaja en el set inicial. Luego Nole prácticamente arrasó con su rival, ganando 11 de los siguientes 12 juegos.

Un par de horas después el balcánico posteó en X un texto de gratitud a seguidores y de actualización sobre su estado. “Gracias por los mensajes de preocupación. Esto fue un accidente y estoy bien, descansando en el hotel con una bolsa de hielo. Nos vemos todos el domingo”, publicó en la ex red Twitter.

Durante el partido en sí se había dado otra situación inusual. En un momento en que debía servir Moutet sonó un teléfono. El umpire brasileño Carlos Bernardes señaló la anomalía y el público rió cuando se dio cuenta de quién era el responsable: el propio tenista francés. Se dio cuenta de que se trababa de su celular y trotó hacia él con los brazos en alto, pidiendo disculpas. Djokovic, propenso al buen humor y las bromas, sonrió por el episodio. Y el zurdo hizo una breve mímica de que atendía la llamada, como despreocupándose de la importancia de la ocasión y de los miles de personas que lo esperaban. La situación pasó del desconcierto a la risa general.

 Fuente Yahoo.com

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