
14 Años sin el «Caballero del Deporte»: Honores a Abraham Rabinovich, el Presidente que Puso a Chaco For Ever en el Mapa Nacional. El 3 de enero de 2012 falleció un dirigente fundamental en la historia del deporte chaqueño: Abraham Rabinovich. Oriundo de La Capilla, Entre Ríos, y llegado a Resistencia a los 16 años, «Chacho» se convirtió en sinónimo de Chaco For Ever y fue el principal artífice de la «época de oro» del club, logrando múltiples clasificaciones a los Torneos Nacionales de AFA.
por Luis Darío Molodezky
Del Tablón al Vestuario: El Inicio de un Legado
La trayectoria de Abraham Rabinovich en el club albinegro comenzó de la manera más genuina: como un hincha más en el antiguo estadio ubicado en la actual Plaza España. Sin embargo, su compromiso pronto lo llevó a un espacio que consideraba vital para un dirigente: el vestuario.
«En el vestuario comencé el vínculo directo con el club. Con los jugadores, en el trato con ellos, en especial con el buen trato,» rememoraba Rabinovich sobre sus primeros pasos, destacando la importancia de la familiaridad con figuras históricas como Felipe Cheri, Atilio Ferranti, Romero, Maidana y Moncho Barrios.
Ese lazo forjado en la cercanía fue el cimiento de una gestión que se replicaría por la voluntad de los socios, llevando a For Ever a ser una marca de identidad provincial: «¿Chaco? Ah, sí: Chaco For Ever», se decía en el país, asociando el nombre del club con el de la provincia, al igual que con Luis Landriscina.
La Consagración Dirigencial en la Era de los Nacionales
La carrera dirigencial de Rabinovich fue paulatina hasta que la coyuntura política y deportiva lo colocó al frente de la institución. En 1973 asumió la presidencia tras la partida de Deolindo Felipe Bittel, quien debía asumir como gobernador del Chaco, y se mantuvo en el cargo hasta 1984.
Fue la visión de Valentín Suárez en la AFA, al introducir al interior del país en la agenda del fútbol grande con los Torneos Nacionales, lo que permitió a For Ever consolidarse. Con Rabinovich en la conducción, el club participó en siete Regionales y clasificó para competir en cinco Nacionales.
«Cortitos pero picantes, esos torneos fueron incorporando a clubes de toda la geografía al fútbol mayor,» mencionaba con orgullo el exdirigente, recordando los cruces con River, Boca, Racing y San Lorenzo, después de superar durísimas eliminatorias regionales ante rivales como Guaraní Antonio Franco (Misiones) o Patria (Formosa).
La Ética de la Dirigencia y la Base Regional
Una de las grandes fortalezas de la gestión de Rabinovich fue su apuesta por el jugador local y regional, conformando planteles con talentos de Chaco, Corrientes, Formosa y Paraguay.
«La base había salido del club,» enfatizaba Rabinovich. Jugadores de la talla de Pirulo Escobar, Franco, Coca Benítez, Martínez y Esquivel surgieron de las inferiores y se convirtieron en figuras de primera, representando al club en todo el país.
El exdirigente, sin embargo, destacaba el valor humano por encima del deportivo: “Gente de la zona, de la región, gente de buen fútbol y buena gente por sobre todo.”
Además, subrayó la ética de esa dirigencia, compuesta por personas como Eigo, Silva, Rey, Contreras, Maffei y Liotta, entre otros, que a menudo debían recurrir a sus propios recursos económicos: «Teníamos que poner dinero de nuestros bolsillos y si lo recuperábamos, bien, si no nada que reclamar porque sabíamos que ser dirigente tenía un precio muchas veces.»

El Llamado a Recuperar la Memoria
La nota de 2011 culminaba con una reflexión del periodista Luis Darío Molodezky sobre el contraste entre la época de gloria de Rabinovich —cuando For Ever era «figurita repetida en El Gráfico o la revista Olé«— y el presente del fútbol chaqueño, relegado a categorías de ascenso.
Hoy, a 14 años de su partida, el recuerdo de Abraham Rabinovich sirve como un espejo para la dirigencia actual. Su legado es un testimonio de que la pasión, combinada con la honestidad, el buen trato al jugador y una visión integral del club, es la fórmula para llevar a una institución chaqueña a los primeros planos del fútbol argentino. Hasta hoy, el reconocimiento de quienes lo conocieron.
POR LUIS DARIO MOLODEZKY




