Artes MarcialesHISTORIAS

Carlos Alfredo Got, a 88 años de su nacimiento

El maestro que enseñó a pelear sin dejar de ser humano

El calendario marca lo que hubiera sido el 88° cumpleaños del profesor Carlos Alfredo Got, y en el Chaco de las artes marciales el recuerdo vuelve a ponerse de pie, en silencio y con respeto, como se ingresa a un dojo. Porque Got no fue solo un instructor: fue un formador de personas, un pionero que sembró disciplina, filosofía y valores cuando hablar de judo y artes marciales todavía era una rareza en estas latitudes.

 

POR LUIS DARIO MOLODEZKY

Carlos Alfredo Got nació en 1938 y comenzó su camino en la década del ’50, cuando el Chaco apenas asomaba a un mundo marcial que llegaba de lejos, cargado de rituales, códigos y una ética que iba mucho más allá del combate. Sus primeros pasos los dio en el Círculo de Armas General San Martín, institución desde la cual empezó a difundir una práctica que entonces era casi desconocida. Luego pasó por distintos clubes, dejando siempre la misma marca: seriedad, respeto y vocación docente.

Con el tiempo, ese recorrido lo llevó a concretar un sueño propio: la creación de su instituto, un espacio que no fue solo un lugar de entrenamiento físico, sino un ámbito de formación integral. Allí se aprendía a caer y a levantarse, dentro y fuera del tatami.

Su trayectoria profesional también estuvo ligada al Estado. Fue profesor de la Escuela de Policía y instructor en el Servicio Penitenciario Federal, donde se jubiló dejando una huella profunda. Quienes lo conocieron en ese ámbito recuerdan su firmeza sin violencia, su autoridad sin gritos y su convicción de que la disciplina auténtica nace del respeto, no del miedo.

 

Pero quizás uno de los rasgos más distintivos de Carlos Got fue su búsqueda intelectual. Se volcó de lleno al estudio de la filosofía de las artes marciales, entendiendo que el judo y las disciplinas afines no son solo técnicas de defensa, sino caminos de vida. Fruto de esa pasión, formó una biblioteca personal de más de 2.000 volúmenes, dedicada exclusivamente a las artes marciales, su historia, su pensamiento y su proyección cultural. Un verdadero tesoro, reflejo de una mente inquieta y profunda.

El reconocimiento no tardó en llegar. En 2004, la revista especializada Judo Karate le otorgó el premio al mérito por la difusión del judo, un homenaje a décadas de trabajo silencioso. Ese mismo año, la Confederación Sudamericana de Judo lo graduó como 7° Dan, uno de los máximos rangos, reservado para quienes no solo dominan la técnica, sino que han dedicado su vida a la enseñanza y al crecimiento de la disciplina.

Carlos Alfredo Got falleció en Resistencia el 20 de noviembre de 2019, pero su legado sigue vivo en cada alumno, en cada instructor que se formó bajo su mirada atenta, en cada gesto de respeto que aún se repite antes y después de un combate.

A 88 años de su nacimiento, el recuerdo no es solo nostalgia. Es gratitud.
Porque hubo maestros que enseñaron a golpear mejor, pero Carlos Got enseñó a ser mejores. Y eso, en el mundo de las artes marciales y en la vida, es el verdadero cinturón negro.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba