
El 15 de septiembre de 1985, en el corazón del Impenetrable, Nueva Pompeya fue escenario de un acontecimiento tan singular como multitudinario: el Primer Campeonato Nacional de Tiro a la Vizcacha. Ese día, entre el polvo chaqueño, los fogones encendidos y una multitud de unas cinco mil personas, nació una fiesta que unió tradición, deporte y espíritu camaraderil.
Aquella tarde, el equipo del Club de Caza y Pesca “La Montaraz” de General Pinedo se alzó con el título y se quedó con “la Vizcacha”, tras conseguir un total de 20 piezas que, en conjunto, pesaron 52,5 kilogramos. Era la primera edición del certamen y marcó un antes y un después en la historia de las competencias cinegéticas del país.
Una multitud en el Impenetrable
El certamen superó cualquier expectativa. Nueva Pompeya se transformó durante ese fin de semana en una verdadera capital del interior profundo. Llegaron equipos de Chaco, Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, Corrientes, La Pampa y Neuquén. En total participaron 34 equipos, cada uno integrado por cuatro personas: dos tiradores, un llamador y un guía fiscalizador.
El tiro comenzó al caer la tarde del sábado, a las seis en punto, y se extendió hasta las 2.30 de la madrugada del domingo. La tensión se mezclaba con la expectativa, bajo una luna cómplice que iluminaba los campos chaqueños.
Los campeones de Pinedo
El equipo chaqueño de “La Montaraz”, encabezado por Américo Monroig, junto a Dionisio Rampatto y Facundo Herrera, alcanzó la marca perfecta: las veinte piezas permitidas. Detrás de ellos, quedaron clubes con gran tradición como Yapú Guazú de Resistencia —que presentó cinco equipos— y el Club San Guillermo de Santa Fe, que cerró la tabla de posiciones.
La pieza mayor, de 4,650 kilogramos, fue lograda por Eduardo Lamorgia, del Yapú Guazú, y mereció un reconocimiento especial.
Organización ejemplar y fiesta popular
Más allá del resultado deportivo, el campeonato fue recordado por su impecable organización. Trece puestos sanitarios —nueve de ellos móviles— funcionaron con plena eficiencia bajo la coordinación del Ministerio de Salud Pública, con la participación de tres médicos cubanos y personal local.
El evento contó con la presencia del asesor del Ministerio del Interior, Dr. Tomás Tellaeche, quien entregó veinte banderas de ceremonia a escuelas rurales de la región. También participaron el subsecretario de Recursos Naturales, Ing. Pedro Barboza, el director de Fauna y los intendentes de Nueva Pompeya, El Sauzalito, Fuerte Esperanza y Juan José Castelli.
La Dirección de Comunicaciones de la Gobernación garantizó el contacto permanente con el resto del país, mientras los medios nacionales dieron cobertura al evento: Tiempo Argentino, Radio Belgrano, Radio El Mundo y Radio Esmeralda de Sáenz Peña, además del diario NORTE, presente en el lugar.
El cierre: un asado y un aplauso colectivo
La jornada culminó con un asado popular, al que asistieron las cinco mil personas que se habían acercado para ser parte del histórico encuentro. Entre el aroma de las brasas y las risas compartidas, se entregaron los premios y se cantó el Himno Nacional.
Para los pobladores del Impenetrable, aquel día fue mucho más que una competencia: fue una celebración de identidad, camaradería y orgullo chaqueño.
CIERRE
A cuatro décadas de aquella jornada, el eco del Primer Torneo Nacional de Tiro a la Vizcacha sigue resonando entre los algarrobos y las calles polvorientas de Nueva Pompeya. Fue una fiesta hecha a pulmón, con alma criolla y espíritu pionero.
Y en esa historia, grabado para siempre, queda el nombre de los campeones de “La Montaraz” de General Pinedo, los primeros que —con puntería y pasión— le ganaron a la Vizcacha.
FOTO PORTADA DE AMERICO MONROIG junto al presidente de la Federación, Saúl Spolansky, fue ganador del Torneo Nacional de la Vizcacha representando al Club La Montaraz de General Pinedo. Integraba además el equipo Dionisio Rampatto y Facundo Herrera.




